18 versículos sobre rendir cuentas a Dios de nuestros actos


Equipo de Bibliaon
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Dios no es vengativo ni punitivo, pero un día todos tendremos que rendir cuentas ante él. Él es un juez justo y misericordioso, que aún nos da la oportunidad de arrepentirnos y cambiar de vida. Quien rechace esta graciosa oportunidad sufrirá las consecuencias. La rendición de cuentas a Dios es un tema muy importante, pues todos son responsables de sus acciones y un día serán juzgados por sus actitudes y decisiones.

De manera que cada uno de nosotros rendirá cuenta a Dios de sí mismo.
(Romanos 14:12)

Porque Dios traerá a juicio toda acción junto con todo lo escondido, sea bueno o sea malo.
(Eclesiastés 12:14)

Él recompensará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción; pero enojo e ira a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre toda persona que hace lo malo (el judío primero, y también el griego); pero gloria, honra y paz a cada uno que hace el bien (al judío primero, y también al griego).

Pues no hay distinción de personas delante de Dios.
(Romanos 2:6-11)

Dios es justo y recompensará a quienes hacen el bien y castigará a quienes hacen el mal. El concepto bíblico de responsabilidad personal nos recuerda que enfrentaremos las consecuencias de nuestras decisiones y seremos evaluados por nuestras acciones y decisiones en esta vida.

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo. (2 Corintios 5:10)

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo.
(2 Corintios 5:10)

Pero yo les digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa que hablen.
(Mateo 12:36)

Si alguien peca transgrediendo alguno de los mandamientos del SEÑOR respecto a cosas que no deben hacerse, aun cuando no llegue a saberlo, será culpable y cargará con su culpa.
(Levítico 5:17)

Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. No existe cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Más bien, todas están desnudas y expuestas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
(Hebreos 4:12-13)

Porque ciertamente por la propia sangre de ustedes pediré cuentas. Pediré cuentas a todo animal y al hombre. Yo pediré cuentas a cada uno por la vida del hombre.
(Génesis 9:5)

No aborrecerás en tu corazón a tu hermano. Ciertamente amonestarás a tu prójimo, para que no cargues con pecado a causa de él.
(Levítico 19:17)

Si eres sabio, para ti lo serás; pero si eres burlador, sufrirás tú solo.
(Proverbios 9:12)

No juzguen, para que no sean juzgados. Porque con el juicio con que juzguen serán juzgados, y con la medida con que midan se les medirá.
(Mateo 7:1-2)

Cuando una persona peque porque, habiendo oído la advertencia del juramento y siendo ella testigo que lo vio o lo supo, no lo denuncie, será considerada culpable.
(Levítico 5:1)

Es una trampa para el hombre declarar a la ligera algo como consagrado,
y reflexionar solo después de haber hecho los votos.
(Proverbios 20:25)

El prudente ve el mal y se esconde, pero los ingenuos pasan y reciben el daño.
(Proverbios 22:3)

Yo haré que su infamia recaiga sobre ustedes mismas, y cargarán con los pecados de su idolatría. Y sabrán que yo soy el SEÑOR Dios.
(Ezequiel 23:49)

Y la tierra llegará a ser una desolación por causa de sus moradores, como fruto de sus obras.
(Miqueas 7:13)

Ni tampoco es la dádiva como el pecado de aquel uno porque el juicio, a la verdad, surgió de una sola ofensa para condenación, pero la gracia surgió de muchas ofensas para justificación. Porque si por la ofensa de uno reinó la muerte por aquel uno, cuánto más reinarán en vida los que reciben la abundancia de su gracia y la dádiva de la justicia mediante aquel uno: Jesucristo.
(Romanos 5:16-17)

¿Por qué desprecia el impío a Dios? En su corazón piensa que tú no
lo llamarás a cuenta.
Ciertamente tú ves la vejación y la provocación;
las miras para dar la recompensa.
A tus manos se acoge el desdichado;
tú eres el amparo del huérfano.
(Salmo 10:13-14)

Algún día todos rendiremos cuentas ante Dios. Quienes confían en Jesucristo y su obra redentora contarán con la misericordia de Dios en el día del juicio. Pero quienes no se arrepienten y viven una vida corrupta y rebelde contra Dios sufrirán las consecuencias que sus decisiones merecen.

Este concepto nos advierte y nos anima a vivir para agradar a Dios, amándolo de todo corazón, amando a nuestro prójimo y tomando decisiones éticas y justas en todo lo que hacemos.

La Biblia también nos enseña que si nos arrepentimos de nuestras faltas y las confesamos al Señor, él es fiel y justo para perdonarnos toda injusticia. Por lo tanto, si aún no lo has aceptado, hay una invitación llena de gracia para todos los pecadores: ¡Dios puede perdonar todas nuestras faltas!

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