Palabra del Día
Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.
Palabra de Hoy
Reconoce tus sentimientos
Si se enojan, no pequen. No permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol, ni den cabida al diablo.
(Efesios 4:26-27)
¿Qué haces cuando te sientes triste e irritable? Algunas personas niegan los sentimientos. Otras guardan rencor y hasta hay algunas que explotan y ofenden a los que están cerca. Sin embargo, la Biblia nos enseña a reconocer lo que sentimos y a confrontar el problema sin pecar. Cuéntale a Dios lo que sientes y libera el perdón. Ese es el primer paso para vencer el dolor.
El libro de los Salmos nos puede servir de guía en esto. Los salmistas expresaron ante Dios toda clase de emociones, desde el gozo más profundo hasta la tristeza, el enojo y la incertidumbre. En el Salmo 6, por ejemplo, encontramos las siguientes emociones expresadas ante Dios:
Impaciencia:
Señor, todo mi ser se halla alterado.
¿Hasta cuándo me responderás?
4 Hazme caso, Señor, y ponme a salvo;
por causa de tu misericordia, ¡sálvame!.
(Salmo 6:3-4)
Tristeza profunda:
Me estoy consumiendo de tanto llorar;
Todas las noches lloro amargamente
y baño con lágrimas mi lecho.
(Salmo 6:6)
Fe y esperanza:
El Señor ha atendido mis ruegos
y ha aceptado mis oraciones.
10 Todos mis adversarios quedarán avergonzados;
¡huirán de pronto, totalmente humillados!
(Salmo 6:9-10)
¿Cómo te sientes hoy? Expresa ante Dios lo que estás sintiendo y abre tu corazón al mover de su Espíritu.
Palabra de Ayer
Acumula los tesoros que permanecen
En ocasiones, oímos o leemos sobre personas que tienen un trastorno mental que los lleva a acumular cosas en su casa. Guardan grandes cantidades de cosas que ni siquiera necesitan y lo ven normal. Muchas veces se justifican diciendo que tal vez, algún día les servirán para algo.
La realidad es que muchas personas, tengan o no ese trastorno, se sienten más seguras cuando tienen todas sus necesidades suplidas en abundancia. Tener muchas posesiones les da paz. Pero, los hijos de Dios, debemos tener cuidado. No debemos poner nuestra esperanza en las riquezas terrenales. Nuestra mayor riqueza, los tesoros que necesitamos acumular, son los eternos, los del cielo.
No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.
(Mateo 6:19-21)
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Acumular tesoros en el cielo se consigue viviendo para Dios, buscando su voluntad y dando importancia a lo que es importante para él. Lo primordial para Dios es que todos se salven, que reciban el perdón de sus pecados y se acerquen a él. Por lo tanto, la mejor forma de acumular tesoros en el cielo es compartiendo el mensaje del evangelio con todos los que nos rodean.
Examina hoy tu corazón para ver cuáles tesoros estás acumulando. Busca formas en este día para mostrar el amor de Dios a los demás. Comienza a acumular los tesoros que permanecerán para siempre.
Lee también: Parábola de los tesoros en el cielo (con explicación)
Palabra de Anteayer
Creación admirable
Tú formaste mis entrañas;
me hiciste en el vientre de mi madre.
Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras;
estoy maravillado
y mi alma lo sabe muy bien.
(Salmo 139:13-14)
¡Tú eres una creación admirable! Dios te formó en el vientre de tu madre y te hizo tal como eres con un propósito. Para Dios eres importante, hermoso, una obra maravillosa. Su diseño en ti es perfecto, no lo menosprecies. No sueñes con ser como tal o cual persona ni te escondas. Ora al Padre celestial y pídele que te ayude a verte con sus ojos para que puedas ir por la vida seguro y satisfecho en él, viviendo la vida como él lo desea.
No te fijes en las exigencias del mundo. La moda cambia. Lo que hoy es admirado, puede considerarse feo dentro de unos días. Dios es el único que no cambia. Su amor por ti no terminará jamás y su plan para tu vida es bueno. Mantén tus ojos en él. Aprecia la forma en la que te hizo y ora para que te muestre el propósito por el cual estás aquí. Tu vida tiene propósito en Cristo.
Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
(Efesios 2:10)
¡Alaba hoy a Dios por su diseño en ti y vive para su gloria!
Lectura sugerida: El propósito de Dios en mi vida (reflexión bíblica)