Palabra del Día

Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.

Palabra de Hoy

¡No tengas miedo! Jesús quiere ayudarte a vencer el mal

No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.
(Romanos 12:21)

Cuando oyes hablar de cosas malas que suceden en el mundo, ¿qué sientes? ¿Tristeza, frustración, miedo? No podemos bajar los brazos ante el mal.

Jesús nos mostró una manera de vencer el mal: haciendo el bien. ¡Él transformó el mundo de esa forma! Por eso, es importante que si queremos contribuir a un mundo mejor, aprendamos del ejemplo de Jesús y de sus enseñanzas. No es fácil, pero en la obediencia a Dios, podemos impactar este mundo que tanto necesita de él.

Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, 28 bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los maltratan. 29 Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la camisa. 30 Dale a todo el que te pida y, si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames. 31 Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.
(Lucas 6:27-31)

Con la ayuda de Jesús, tú también puedes marcar la diferencia. Llénate de valor y de la presencia de Dios, decide actuar de la forma que él lo desea. No temas a los demás. Concéntrate en obedecer a Dios e impactar a los que te rodean con su amor. ¡Valdrá la pena!

Palabra de Ayer

Alaba al Señor esta mañana

Pero yo le cantaré a tu poder, y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector, mi refugio en momentos de angustia.
(Salmo 59:16)

No hay nada mejor que comenzar el nuevo día con una palabra de alabanza al Señor. Es un ejercicio espiritual que nos fortalece grandemente. Dios es bueno y merece toda nuestra alabanza.

Trae a tu memoria los momentos en los que has experimentado su amor, su protección o su consuelo y exprésale tu gratitud con cánticos de alabanza que fluyan de lo profundo de tu corazón. Verás cómo este ejercicio espiritual te ayudará a sentirte más tranquilo y lleno de paz durante todo el día. ¡Alaba a Dios, reconoce su poder y disfruta de su compañía!

¡Lee los siguientes versículos y comienza a alabar a Dios!

Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre
porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos
tus planes son fieles y seguros.
(Isaías 25:1)

Alabad a Jehová, naciones todas;
Pueblos todos, alabadle.
2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia,
Y la fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya.
(Salmo 117)

Eleva alabanzas al Dios todopoderoso en esta mañana. Comienza el día de la mano con Jesús y tu día estará más lleno de paz.

Palabra de Anteayer

Estamos completos en él

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad; y ustedes están completos en él, quien es la cabeza de todo principado y autoridad.
(Colosenses 2:9-10)

A veces caminamos por la vida con la sensación de no ser suficientes. Nos faltan fuerzas, respuestas o seguridad. Sin embargo, la Palabra de Dios nos recuerda que si hemos recibido a Jesús como Señor y Salvador, no nos falta nada. ¡Estamos completos en él! Cristo es Dios hecho hombre, y cuando se convierte en Señor de nuestra vida, él transforma nuestro interior y nos da una nueva identidad. En él somos hijos amados, perdonados y renovados por su gracia.

Cuando permanecemos firmes en el Señor, él llega donde nuestras fuerzas no alcanzan. En medio de las exigencias diarias, podemos descansar sabiendo que no caminamos solos. Al entregar nuestras cargas a Jesús, él nos guía, nos fortalece y nos capacita para vivir conforme a su voluntad y propósito, aun en medio de nuestra debilidad.

Entregarnos completamente a Cristo implica confiarle también nuestras carencias, temores e inseguridades. Él no nos rechaza por lo que nos falta. Al contrario, él nos completa. Su gracia es suficiente para cada situación, como nos recuerda el apóstol Pablo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9).

Cuando Jesús es el centro de nuestra vida, dejamos de vivir desde la escasez y comenzamos a vivir desde su plenitud. Ya no actuamos movidos por el miedo o la autosuficiencia, sino desde la confianza en aquel que tiene toda autoridad. En Cristo encontramos dirección cuando estamos confundidos, paz cuando estamos angustiados y esperanza cuando parece que no hay salida.

Por eso, hoy podemos rendirnos nuevamente a él. No tenemos que huir de las demandas de la vida ni cargar solos con ellas. El Señor cumplirá su propósito en nosotros, como dice el salmista (Salmo 138:8). En Jesús estamos completos. Él nos sostiene y nos capacita para vivir plenamente. Con él como nuestro Señor y Salvador, podemos avanzar con confianza, sabiendo que en él tenemos todo lo que necesitamos.

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