Beneficios de leer la Biblia: por qué es importante hacerlo


Rodrigo Guerra
Revisado por Rodrigo Guerra
Pastor y teólogo

Leer la Biblia no es una tarea religiosa más. Es la forma en que Dios se da a conocer a quien quiere escucharlo. En sus páginas descubres quién es él, qué quiere para tu vida y por qué envió a Jesús.

Pero hay una condición: leerla esperando ser cambiado, no solo informado. La Palabra de Dios no es un texto que se queda quieto.

Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.
(Hebreos 4:12)

Esa imagen es fuerte. La Biblia llega a rincones de ti que tú mismo prefieres no mirar. Por eso transforma. Aquí tienes siete razones para abrir la Biblia hoy, y lo que cada una cambia en tu día a día.

1. Para conocer a Dios de verdad, no de oídas

Muchas personas creen en Dios de segunda mano. Escucharon de él en su casa, en una iglesia o de un amigo, pero nunca lo conocieron por sí mismas. La Biblia cambia eso: es donde Dios habla en primera persona.

Eso sí, leerla no es la meta. Jesús se lo recordó a gente que estudiaba mucho las Escrituras y aun así se perdía lo principal.

Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor! Y, sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida.
(Juan 5:39-40)

Leer la Biblia te lleva a una persona: Jesús. Si terminas el capítulo sabiendo más datos, pero sin acercarte a él, te quedaste a mitad de camino.

2. Para reconocer su voz entre tantas voces

Cada día te llegan mensajes que dicen hablar de parte de Dios. Algunos en redes sociales, otros desde un púlpito, otros dentro de tu propia cabeza. ¿Cómo sabes cuáles son verdad?

La Biblia no te pide creer todo lo que suene espiritual. Te pide lo contrario: comprobar.

Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas.
(1 Juan 4:1)

Funciona como con el dinero falso. Quien aprende a reconocer un billete verdadero detecta el falso enseguida. Cuanto más conoces lo que Dios dijo de verdad, menos te engaña lo que solo lo imita. Por eso conviene que te prepares con la armadura de Dios antes de que llegue la confusión, no en medio de ella.

3. Para saber qué hacer cuando tienes que decidir

La Biblia no te va a decir con quién casarte ni qué trabajo aceptar. Si la abres buscando esa respuesta exacta, te vas a frustrar.

Lo que te da es mejor para el largo plazo: principios para decidir con sabiduría en cualquier situación.

Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero.
(Salmos 119:105)

Fíjate en la imagen: una lámpara a los pies. No es un foco que ilumina los próximos diez años. Alumbra el siguiente paso. Dios pocas veces te muestra todo el camino de golpe; te da luz suficiente para avanzar hoy, confiando en él.

Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.
(Proverbios 3:5-6)

Cuando tengas que tomar una decisión difícil, profundiza con un estudio bíblico por temas que toque lo que estás viviendo.

4. Para no perder la fe cuando todo se tambalea

La fe no es un sentimiento que aparece solo. Tampoco es algo que tú produces apretando los dientes. La fe crece de una fuente concreta.

Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.
(Romanos 10:17)

Esto importa mucho en los días malos. Cuando llega un diagnóstico, cuando se acaba el trabajo, cuando alguien que amas se aleja, la fe se alimenta de lo que Dios ya dijo. No de cómo te sientes esa mañana.

Por eso leer la Biblia en los tiempos buenos no es opcional. Es guardar reservas para cuando lleguen los difíciles.

5. Para parecerte cada día más a Jesús

Cuando Dios entra en tu vida, te transforma. Lo viejo va quedando atrás y empiezas a vivir de otra manera.

Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!
(2 Corintios 5:17)

Pero ese cambio no viene de esforzarte más por ser bueno. Viene de mirar a Jesús de cerca. Al leer los Evangelios y ver cómo trató a la gente, cómo respondió al dolor y cómo habló con su Padre, algo se te va pegando.

Te vuelves parecido a aquello que miras todos los días. Esa es la lógica de leer los Evangelios: no para imitar reglas, sino para acompañar a una persona.

6. Para tener palabras cuando quieres orar o alabar

A veces quieres hablar con Dios y no te salen las palabras. O quieres agradecerle y solo repites lo mismo de siempre. La Biblia te presta voz.

Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
(Salmos 103:1-2)

Los Salmos son un regalo para esto. Hay salmos de alegría y salmos de angustia, de gratitud y hasta de reclamo. Cubren todo lo que un corazón siente. Cuando no sabes qué decir, lees un salmo en voz alta y descubres que alguien ya puso en palabras lo que tú vives.

Si quieres darle forma a tus oraciones, apóyate en versículos sobre la oración para empezar.

7. Para entender de dónde vienes y hacia dónde va todo

La Biblia cuenta una sola historia, de principio a fin. Empieza con la creación de todo.

Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
(Génesis 1:1)

Y termina con una promesa que da sentido a todo lo demás.

Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.
(Apocalipsis 21:4)

Entre esos dos puntos cabe la historia del pueblo de Israel, la vida y la resurrección de Jesús y el inicio de la iglesia. Leerla no es para tener miedo del final. Es para entender que tu vida está dentro de una historia que Dios ya sabe cómo termina. Y termina bien.

Cómo empezar a leer la Biblia hoy

No necesitas leerla de tapa a tapa ni entenderlo todo de una vez. Necesitas empezar, con una actitud sencilla: pídele a Dios que te hable antes de leer, y lee despacio, dispuesto a ser cambiado.

Si no sabes por dónde, aprende cómo empezar a leer la Biblia paso a paso. Y si quieres un ritmo que mantener, sigue un plan de lectura en un año que te lleve de la mano.

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Rodrigo Guerra
Review por Rodrigo Guerra
Pastor y profesor en el Centro de Entrenamiento Ministerial (C.T.M.). Es bachiller en Teología del Seminario Bautista de Minas Gerais y posee especializaciones en Hermenéutica Bíblica, Exégesis del Nuevo Testamento y Griego Koiné. Actualmente pastorea la Iglesia Sua Casa Church en Caeté, Minas Gerais, Brasil.
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Editado por Equipo de Bibliaon
El Equipo Editorial de Bibliaon está compuesto por cristianos maduros, con varios años de experiencia en la enseñanza de la Biblia y la escritura, y un compromiso genuino con Jesús y la Palabra de Dios.