¡Jesús te ama! Su amor es mucho más maravilloso que el amor de cualquier persona que conoces. Para Jesús, tú eres un niño especial y él desea ser tu amigo, quiere ayudarte y traer cosas buenas a tu vida. ¡Solo tienes que permitírselo!
Tema: El amor de Jesús por mí dura para siempre
Objetivo: Que los niños entiendan el amor de Dios y elijan recibirlo en sus corazones
Texto base: Marcos 10:13-16
Versículo clave:
Al verlo, Jesús se indignó y les dijo: Dejen a los niños venir a mí, y no los impidan porque de los tales es el reino de Dios.
(Marcos 10:14)
Hoy vamos a hablar sobre Jesús y su amor por ti, niño o niña aquí presente. En la época en la que Jesús vivió, muchos ignoraban a los niños y no les daban mucha importancia. Sin embargo, la Biblia nos dice que a Jesús sí le gustaba estar con los niños.
De hecho, un día, algunas personas intentaron acercar sus niños a Jesús, pero los que estaban con él (sus discípulos) intentaron impedirlo. Jesús, al ver lo que hacían, los regañó. Dijo en voz alta, para que todos lo oyeran: "Dejen a los niños venir a mí, y no los impidan porque de los tales es el reino de Dios."
Ahora quiero que pienses por un momento en algo muy especial: Jesús no solo quería que esos niños se acercaran a él… ¡Jesús también quiere que tú te acerques a él hoy! Él tiene sus brazos abiertos esperando por ti, porque te ama y quiere ayudarte.
Aunque a veces te sientas pequeño, tímido o pienses que no eres importante, para Jesús, tú eres valioso, precioso y especial. Jesús quiere ser tu amigo cercano, ese amigo al que puedes contarle cuando estás feliz, cuando estás triste, cuando te da miedo algo, o cuando has hecho algo que no estuvo bien. Él nunca se enoja cuando te acercas a él. Al contrario, siempre te recibe con un abrazo lleno de amor.

Jesús te invita a abrirle tu corazón y decirle: “Jesús, quiero que seas mi amigo. Entra en mi vida.” Cuando tú haces eso, Jesús llena tu corazón de paz. Él te da fuerzas cuando no sabes qué hacer, te acompaña en la escuela, en tu casa, cuando juegas y cuando duermes. Él está contigo siempre, aunque no lo puedas ver con tus ojos.
Su amor no se acaba, no cambia y nunca te abandona. Así como un buen amigo siempre quiere lo mejor para ti, Jesús quiere ayudarte a crecer, a aprender cosas buenas y a convertirte en un niño o una niña que lleva su amor donde quiera que va.
Tal vez tú te preguntas: ¿Pero cómo puedo acercarme a Jesús? ¡Es más sencillo de lo que crees! Puedes hablar con él orando. Esto es igual a hablar con tu mejor amigo. A Jesús puedes decirle lo que sientes y pedirle ayuda.
También puedes sentir cómo te habla al leer la Biblia o ir a la iglesia para aprender más de él. Cada vez que haces una de esas cosas, es como si estuvieras dando un paso más para acercarte a Jesús, y él te recibe con una sonrisa y su corazón lleno de amor.
Así que hoy quiero animarte a tomar una decisión muy importante: decide abrirle tu corazón a Jesús. No es algo complicado ni da miedo. Es simplemente decirle con sinceridad que quieres que él sea tu amigo para siempre. Cuando lo haces, aceptas su amor, su perdón y su compañía para siempre.
Jesús se alegrará mucho con tu decisión. Él nunca rechaza a un niño que se le acerca con corazón sincero. Él te ama tal como eres, con tus risas, tus errores, tus sueños y tus dudas. Su amor por ti es más grande que cualquier problema y más fuerte que cualquier miedo.
Y antes de terminar, quiero que te lleves esta verdad que Jesús te regala hoy y la recuerdes por siempre: ¡Vive cada día con la certeza de que Jesús, tu mejor amigo, está a tu lado, te ama y nunca te abandonará!
Si quieres recibir el amor de Jesús en tu vida, haz la siguiente oración conmigo:
Señor Jesús, gracias porque me amas, me aceptas y quieres ser mi amigo por siempre. Te acepto en mi corazón y te recibo como mi Señor. Por favor, ayúdame en todo y acompáñame siempre. Ayúdame a hacer lo que es bueno y a compartir tu amistad con los demás. Amén.
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