¡Dios es bueno! Si estamos atentos, podemos ver muestras de su bondad y amor cada día. En su misericordia, él nos bendice constantemente, aunque no lo merezcamos. Demos gracias a Dios por todo lo bueno que nos concede. Desarrollemos corazones llenos de alabanza que expresan gratitud por cada una de sus bondades.
1. Por su presencia y sus bendiciones
Mi Señor y mi Dios, mil gracias por tu presencia en mi vida. Gracias por hablarme y mostrarme cuán grande es tu amor por mí. Gracias porque trajiste esperanza a mi vida. Hoy vivo con ilusión y con la seguridad de que estás siempre a mi lado.
Te doy gracias por todo lo que tengo, porque siempre provees a mis necesidades. Gracias porque me ayudas en los momentos de dificultad y me sostienes con tus brazos fuertes. Gracias a ti, no tengo nada que temer. En ti está puesta toda mi confianza por siempre.
Gracias te doy, Señor, por cada nuevo día que me permites vivir. Gracias por la bendición de poder ver y disfrutar tu obra maravillosa a mi alrededor. Gracias porque puedo escuchar la voz de mis seres amados y compartir momentos bonitos con ellos. Gracias por la salud que me das, porque aun en medio de las dificultades tú estás conmigo y me ayudas.
No hay nadie como tú, mi Dios. Eres el Padre paciente y amoroso que me acompaña y me ayuda a ser una mejor persona. Tú me muestras cuál es el mejor camino a seguir y contigo siento paz y tranquilidad. Gracias porque contigo tengo vida abundante y la seguridad de la vida eterna.
Gracias te doy, Señor, por todo esto y por mucho más, ya que cada día recibo nuevas bendiciones de tu parte. En el nombre de Jesús, amén.
2. Oración para agradecer por un nuevo día
Padre amado, muchísimas gracias por este nuevo día que puedo disfrutar hoy. Gracias por tu cuidado sobre mi vida y la salud que me das. Gracias porque tú me acompañas en todo momento y eres mi compañero fiel. Gracias por la naturaleza que me rodea y toda la belleza que puedo ver. Eres el Dios bueno y bondadoso que cuida de cada detalle y hoy te agradezco por cada una de tus bendiciones.
Gracias, Dios, por la vida que me das y porque este nuevo día me ofrece una nueva oportunidad para servirte, para mostrar tu amor a los demás y vivir conforme a tu voluntad. Ayúdame a ser de bendición a todos los que me rodean: mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo, mis vecinos, la gente que veo por la calle. Ayúdame a orar por los que me rodean. Quiero impactarlos hoy con tu presencia. ¡Por favor, lléname más de ti y de tu Santo Espíritu!
Señor, ayúdame a tener un corazón agradecido en todo momento. Quiero vivir enfocándome en tu bondad, dándote gracias por todo lo que has hecho, haces y harás por mí y por todos los que amo. En este día, te alabo y te exalto. En el nombre de Jesús, mi Señor, amén.
3. Por su cuidado y su amor
Gracias te doy, Padre amado, por tu gran bondad y por tu amor. Mi corazón se llena de gratitud cada vez que pienso en ti y en tu cuidado para conmigo y para con todos los que amo. Gracias porque me acompañas cada día, cada noche y en medio de todas las situaciones que enfrento día tras día.
Gracias por todas las formas en las que me muestras tu amor y tu cuidado. Gracias por las personas que forman parte de mi vida, mi familia, mis amigos, mis vecinos, los hermanos de la iglesia. Gracias por el ánimo que ellos me dan y porque yo también puedo ser de bendición y de apoyo para ellos en todo momento. Gracias porque contigo mi vida tiene propósito. Quiero aprovecharla al máximo y vivir siempre dentro de tu voluntad.
Te agradezco también por la naturaleza que me rodea. Gracias por las bellas montañas, el aire fresco que puedo respirar, el cantar de los pájaros, el cielo azul... Ver tus obras maravillosas, me renueva las fuerzas y me llena de paz. Gracias por ser un Dios tan creativo y por permitirme disfrutar de todo lo que has creado.
Te amo y te alabo, mi Señor y mi Dios. Estoy feliz de ser tuyo por la eternidad. En el nombre de Jesús, amén.
4. Por su ayuda y provisión durante el día
Padre amado, te doy gracias porque me acompañaste en este día y guiaste mis pasos. Gracias porque hoy pude sentir tu abrazo y tu paz aún en medio de los retos que me presentó el día. Gracias porque tú nunca me abandonas. Tú eres mi compañero fiel, mi Padre amoroso que cuida de mí.
Señor, gracias porque hoy supliste a todas mis necesidades. Gracias por los alimentos que pude ingerir, por el techo sobre mi cabeza y por la ropa que me abriga. En todo momento y en cada situación puedo ver tu mano y mi corazón se llena de gratitud.
Gracias, Papá, porque ahora puedo descansar con tranquilidad, sabiendo que seguirás conmigo. Gracias porque disfruto de tu presencia y de tu cuidado día y noche. Y gracias porque tu paz llena mi corazón y me ayuda a descansar.
Te amo, mi Señor y mi Dios. En el nombre de Jesús, amén.
5. Por revelarse a mi vida
Padre Dios, gracias porque tu voluntad para mí es buena, puedo confiar siempre en ti y en tu bondad. Te agradezco porque te revelaste a mi vida y me ayudaste a entender la grandeza de tu amor. Quiero vivir todos los días de mi vida para ti.
Te doy gracias por Jesús, mi Salvador. Gracias porque por medio de su obra en la cruz yo soy salvo y tengo la certeza de la vida eterna.
Gracias por tu Espíritu Santo que me llena y me ayuda a sentir tu presencia constantemente. Quiero prestar atención siempre a su voz y a su mover en mi vida.
Te alabo, mi Señor y mi Dios. Mi vida tiene mucho más sentido ahora que la vivo contigo. En el nombre de Jesús, amén.
6. Oración de acción de gracias por las bondades de Dios
Padre amado, hoy vengo ante ti con corazón profundamente agradecido para darte gracias por tus bondades infinitas. Gracias por tu fidelidad constante y por tu amor que nunca falla. Gracias, Señor, porque cada día puedo ver tu mano obrando en mi vida, aun en aquellos momentos en los que no lo entiendo todo.
Gracias porque tus bondades son nuevas cada mañana y porque tu misericordia me alcanza aun cuando no lo merezco. Gracias porque eres el Dios cercano, atento a cada detalle, que cuida de mí con ternura y paciencia. Gracias porque guías mis pasos con sabiduría y amor eterno.
Gracias, Señor, porque en medio de mis debilidades, tú te muestras fuerte, y cuando mis fuerzas se agotan, tú me renuevas y me sostienes. Gracias porque tú conoces mis tiempos y sabes exactamente lo que necesito en cada etapa de mi vida. Gracias por las pruebas que me enseñan a confiar más en ti, por los procesos que moldean mi carácter y por las bendiciones visibles e invisibles que derramas sobre mí cada día.
Te doy gracias por tu paz, esa paz que sobrepasa todo entendimiento y que guarda mi corazón aun en medio de la incertidumbre. Gracias por tu palabra, que es lámpara a mis pies y luz en mi camino, por tus promesas que me recuerdan que no estoy solo y que siempre tengo esperanza en ti. Gracias porque tu amor me envuelve, me restaura y me impulsa a seguir adelante con fe y confianza.
Hoy reconozco, Señor, que todo lo bueno que hay en mi vida proviene de ti. Gracias por tus bondades, por tu gracia abundante y por tu presencia constante. Mi alma te alaba y te exalta. Confío plenamente en que seguirás obrando con poder y amor en mi vida. En el nombre de Jesús, amén.
7. Oración de gratitud por todo lo recibido
Padre celestial, hoy voy ante tu presencia en oración con el corazón lleno de gratitud por todo lo que he recibido de tu mano amorosa. Gracias por la vida que me das, por cada respiración, por cada amanecer y por cada situación que me permites vivir. Gracias por todo lo que has puesto en mi camino: lo bueno que me llena de gozo y aun aquello que ha sido difícil, pero que me ayuda a crecer, a madurar y a confiar más profundamente en ti.
Gracias, Señor, por mi familia, por las personas que amo y has puesto a mi lado para acompañarme, enseñarme y apoyarme. Gracias por los abrazos, las palabras de ánimo, las sonrisas compartidas y también por las correcciones que llegan con amor.
Gracias por el trabajo, por el sustento diario, por el pan en mi mesa y porque siempre has suplido lo que he necesitado. Reconozco que todo lo que tengo proviene de ti y que nada sería posible sin tu provisión constante.
Gracias por la salud que me das y porque aun en los momentos de enfermedad o debilidad, tú estás conmigo, fortaleciéndome y dándome esperanza. Gracias porque escuchas mis oraciones, incluso aquellas que no sé cómo expresar con palabras. Gracias porque tú conoces lo que hay en mi corazón y respondes siempre conforme a tu perfecta voluntad, que es buena, agradable y perfecta.
Hoy decido vivir con mi corazón agradecido, reconociendo tus bendiciones, sean grandes o pequeñas, visibles o invisibles. Gracias porque me amas, porque me perdonas, porque me guías y porque puedo descansar seguro en tu cuidado. Confío en ti, Señor, y te entrego mi vida con gratitud y amor, sabiendo que contigo, lo mejor aún está por venir. En el nombre de Jesús, amén.
Nota: Estas oraciones son orientativas, para ser usadas como referencia en tus tiempos de oración. Orar es hablar con Dios. Recuerda que Dios desea escuchar tu voz, que le expreses tus sentimientos y tus anhelos en tus propias palabras. Él te escucha en todo momento, de día o de noche, estés donde estés. ¡Él contestará tus oraciones!
Vea también:
- 14 oraciones cristianas para hablar con Dios
- 20 oraciones de agradecimiento que encontrarás en la Biblia
- Oración por la familia: 6 oraciones de protección, unidad y salud familiar
- Oración de la mañana: 6 oraciones para empezar el día hablando con Dios
- Oración de la noche: 17 oraciones para antes de dormir
- 12 salmos de agradecimiento a Dios