El leviatán en la Biblia: cómo es el monstruo marino en las Escrituras


Uno de los temibles monstruos marinos que menciona la Biblia es el leviatán. Encontramos su descripción más detallada en Job 41. Allí se describe su aspecto grande e intimidante, con potentes quijadas y piel dura cubierta de fuertes escamas.

Veamos en detalle cómo se describe al leviatán en la Biblia.

  • Indomable y de apariencia muy intimidante. Nadie en su sano juicio se enfrentaría a él.
  • Al resoplar, lanza fuego y tiene ojos muy brillantes.
  • Tiene quijadas potentes y colmillos fuertes, grandes y muy afilados.
  • Todo su cuerpo está cubierto de escamas que forman una especie de escudo protector.
  • Tiene una trompa que lanza humo como si fuera una chimenea.
  • Su cuello es tan fuerte que lo usa para atacar.
  • A pesar de toda su fuerza y poder, está sometido al dominio de Dios y lo sabe.
  • Su piel es tan dura que no se puede cortar con un cuchillo. Es una piel firme y resistente en la que no penetran las flechas, piedras o espadas.
  • Es imposible pescarlo, atarlo o contenerlo de alguna forma.
  • De presencia elegante y apariencia poderosa.
  • Su corazón es duro como una roca.
  • No hay arma que lo pueda herir y mucho menos, vencer.
  • Cuando se lanza al mar, el agua hierve.
  • Es un monstruo que no teme a nada.

Leviatán, monstruo marino mencionado en la Biblia

Algunos piensan que el leviatán era un tipo de dragón marino, pero nadie sabe con certeza el tipo de animal que era. Lo que se entiende de los versículos que hablan sobre él, es que era un animal de gran fuerza y totalmente indomable por los seres humanos.

En Job 41, Dios hablaba con Job sobre las maravillas de su creación. Con toda su grandeza y fuerza, el leviatán no es más que otra criatura creada por Dios. Si pensamos que el leviatán es grande, Dios es mucho más grande.

Son varias las cosas que la Biblia nos dice sobre el leviatán. De hecho, algunos ven cierto parecido entre el leviatán y Satanás. Por ejemplo, cuando en Isaías 27:1 se habla sobre el reinado del Mesías y su triunfo sobre el mal, la Biblia dice que el leviatán recibirá su castigo. La alusión a la serpiente hace que muchos piensen sobre el castigo eterno que le espera a Satanás.

También el Salmo 74:14 puede traer a la mente el pasaje de Apocalipsis 13, ya que se refiere a las cabezas del leviatán en plural, como la bestia que simboliza al anticristo. Y ese pasaje habla del incontestable triunfo de Dios sobre el leviatán, sobre el maligno. Al final de los tiempos, Dios vence sobre el leviatán, sobre Satanás y sobre todo el mal: esa es la realidad.

El versículo 3 de Job 41 nos da a entender que ante Dios, el leviatán se humillaba para pedir clemencia, implorando por su libertad. Como vemos, aun el potente leviatán estaba sometido al poder y la voluntad de Dios.

El Salmo 104:25-26 también hace una mención al leviatán. Esos versículos hablan sobre cómo Dios cuida su creación y mencionan al leviatán como creado por Dios para jugar con él. El leviatán, con toda su grandeza, está sometido bajo el poder y la voluntad de Dios.

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