Devocional diario
Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios.
Devocional de Hoy
No te desanimes: ¡confía en Dios!
Pero ustedes, ¡manténganse firmes y no bajen la guardia, porque sus obras serán recompensadas!
(2 Crónicas 15:7)
No todos los días son buenos. Como dice el dicho popular, «no todo son flores». La Biblia no esconde esa realidad. Habrá días de alegría, días de tristeza, días de descanso y días de trabajo arduo (Eclesiastés 3:1-10).
A pesar de las pruebas, la Biblia debe continuar siendo nuestra fuente de fe. Cuando nuestra fe está basada en la Palabra de Dios recibimos la fuerza necesaria para enfrentar el día a día. Puede que la situación a nuestro alrededor sea difícil, pero debemos estar firmes en lo que creemos. Toda tempestad tiene su fin y en su momento nos regocijaremos en el Señor.
Vence el desánimo y confía en Dios
- Dios está siempre dispuesto a oírnos, sean días buenos o sean malos. Tú no estás solo, habla con Dios.
- La Biblia es nuestra brújula en medio de la tempestad. Orienta tu vida a través de la Palabra de Dios.
Para orar:
Dios, sé que eres Señor de todo, de los días buenos y de los días malos. Guárdame, guíame según tu Palabra. Confío en ti y sé que mi tristeza se convertirá en alegría, pues sé que tú me amas. Amén.
¿Cómo está tu relación
con Dios hoy?
El Termómetro Espiritual es tu diario de caminar con Dios. Lo que escribes aquí es solo tuyo: ningún otro usuario lee tus notas.
Devocional de Ayer
Temer no es tener miedo
El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor;
conocer al Santo es tener discernimiento.
(Proverbios 9:10)
¡El principio de la sabiduría es el temor del Señor! La falta de respeto es un paso hacia la destrucción. Temer a Dios no es tener miedo, sino sentir respeto y celo.
El respeto comienza cuando reconocemos que Dios es soberano, omnipotente, omnisciente y omnipresente. Dios sabe todas las cosas, hasta lo que sucede dentro de nuestro corazón. Por eso, el temor a Dios debe ser algo genuino.
La prueba de respeto más grande que podemos mostrarle a Dios es vivir en obediencia a su Palabra. Aquel que respeta de verdad, oye y guarda la Palabra de Dios en su corazón. Quien hace esto es sabio y recogerá todo lo bueno que Dios puede ofrecer.
No le tengas miedo a Dios, entiende que él es amor y justicia (Salmo 9:8).
Guardando la Palabra
- No uses la Palabra de Dios como un juego de adivinanzas, sino como el manual para la vida eterna.
- Ten intimidad con Dios a través de su Palabra. Léela diariamente y medita en lo que lees.
- Pídele al Espíritu Santo que te dé entendimiento. Cuando entendemos lo que leemos, respetamos lo que recibimos.
Para orar:
Señor, tú eres poderoso, eres amor y justicia. Obedecer tu Palabra es mi placer. Tú traes alimento y alivio para mi alma con tus palabras de amor. Solo tu Palabra conduce a la vida eterna. Amén.
Lee también: El temor de Dios en la Biblia
Devocional de Anteayer
Ajusta la ruta
El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor.
(Proverbios 16:9)
Hoy día, muchos usamos la tecnología para actividades habituales de nuestro diario vivir. Una de ellas, bastante utilizada por los motoristas y las personas que buscan localizar alguna dirección, es el GPS. El que usa o ha oído hablar de las aplicaciones de orientación geográfica, sabe que la mayoría de esos navegadores posee una función para actualizar la trayectoria en caso de que haya alguna alteración o algún impedimento para continuar el recorrido.
Todos tenemos proyectos y sueños, pero Dios es quien controla el rumbo que nuestras vidas tomarán. A lo largo de tu trayectoria puede que tu recorrido personal pase por algunas alteraciones repentinas. Por eso, tu mente y tu corazón deben confiar en el Señor, quien ajusta la ruta de tu vida de acuerdo con su voluntad buena, perfecta y agradable. Sigue adelante con fe, bajo la orientación de Jesús, quien es el camino y el compañero fiel que conduce tus pasos en la dirección correcta.
Vuelve a calcular tu ruta:
- ¿Ha sucedido algo inesperado en tu vida? Eso no sorprendió a Dios. Cree que él permanece en control de todas las cosas. ¡Sigue adelante por fe!
- Si aún no has puesto tu vida en las manos de Dios, hazlo. Confía que él cuidará de ti, que estará a tu lado todo el día.
- Ora cada día entregando tu camino a él.
- Busca acercarte más a Dios, conoce su palabra y sus propósitos.
- Lee y estudia la Biblia diariamente. Que ella sea la luz que ilumina y orienta tu camino.
- Camina junto a otros hermanos en la fe. Mantente en comunión activa en una iglesia.
Para orar:
Señor mi Dios, te entrego mis caminos en este día. Guía mi vida. Confío en que tienes el control de todo lo que me acontece. A pesar de las situaciones inesperadas, ayúdame a caminar a tu lado, confiando en que me ayudas en todas las dificultades. Que todos mis pasos estén bajo tu cuidado, Señor Jesús, hoy y siempre, amén.
Qué es el Devocional diario
El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual. Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.
Cómo hacer tu Devocional diario
Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:
- Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.
- Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.
- Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.
- Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.
- Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.
¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!