Devocional diario
Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios.
Devocional de Hoy
¿Cuál es tu necesidad real?
Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: Hijo, tus pecados quedan perdonados.
(Marcos 2:5)
El episodio que narra este versículo es muy conocido. Jesús estaba en una ciudad, dentro de una casa. La gente estaba tan emocionada de verlo y escucharlo que el lugar estaba totalmente lleno, nadie podía entrar o salir. En esa ciudad había un paralítico con amigos preciosos que accedieron a llevar al amigo necesitado hasta donde estaba el gran maestro obrador de milagros, para que lo sanara.
El grupo de valientes no pudo pasar por la puerta principal, tal era la cantidad de gente en ese lugar. ¡Su solución fue creativa, abrieron un agujero en el techo y bajaron al paralítico a través de él! Al ver la gran fe de estas personas, Jesús... dijo «tus pecados te son perdonados».
La acción de Jesús sorprende a los más atentos al texto. La necesidad del paralítico parece ser la sanidad física, pero cuando se presenta ante Jesús, recibe el perdón. Eso es porque Jesús conoce mejor que nosotros mismos y que aquellos que nos rodean, cuáles son nuestras necesidades. Quizás le estás pidiendo algo al Señor, pero Dios te está dando lo que realmente necesitas.
Conócete a ti mismo
- Pídele a Dios que abra tus ojos para que puedas ver cuáles son tus necesidades reales.
- Continúa en oración y buscando al Señor Jesús, como lo hizo el paralítico.
- Rodéate de amigos fieles que te ayuden a superar las dificultades.
Para orar:
Señor Jesús, quiero buscarte con tanto amor y fe como el paralítico de la historia bíblica. Ayúdame a ver cuáles son mis necesidades reales y dame lo que realmente necesito. Señor, confío en tu sabiduría. Así que oro y te pido esto en el nombre de Jesús. Amén.
Fortalece hoy tu fe y tu confianza en Dios:
Devocional de Ayer
Disfruta de la presencia de Jesús
Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes.
(Juan 16:7)
Cuando Jesús estaba en el mundo, algunas personas disfrutaban de una gran proximidad con él. Los apóstoles, por ejemplo, convivieron más con Jesús que la multitud que lo seguía. La presencia física de Jesús en este mundo limitaba la posibilidad de interacción con él (Marcos 2:4).
Al despedirse de sus discípulos, Jesús afirmó que para ellos sería mejor que él se fuera para el cielo, porque entonces vendría el Consolador. El Consolador es el Espíritu Santo, descrito por Pablo como el Espíritu de Cristo (Romanos 8:9).
Con la venida del Espíritu Santo, todos tenemos la oportunidad para interactuar, aproximarnos y tener una relación de intimidad con Jesús. A través del Espíritu Santo podemos disfrutar de una comunión profunda con el Señor. Hoy, Jesús está espiritualmente presente en la vida de todo aquel que cree (Hechos 2:38).
Desarrolla tu comunión con Jesús
- Cree en Jesús como tu único Señor y Salvador.
- Pídele al Señor Jesús que te conceda la plenitud del Espíritu Santo.
- Busca la presencia del Señor a través de la comunión con su Espíritu.
Para orar:
¡Señor Jesucristo! Yo creo en ti como mi único Señor y Salvador. Lléname con la plenitud de tu Santo Espíritu y ayúdame a disfrutar de tu presencia todos los días de mi vida. En tu nombre, Jesús, oro. Amén.
Devocional de Anteayer
El valor del perdón
... de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.
(Colosenses 3:13)
El perdón es una de las actitudes más valiosas entre el pueblo de Dios. Infelizmente, son pocos los que logran ponerlo en práctica. Tal vez porque está relacionado de cierta manera al valor propio o al orgullo personal. Aun así, Dios nos invita a tratar a los demás tal como él mismo nos ha tratado a nosotros. Cristo nos perdonó una enorme deuda que teníamos en su reino. ¿No podemos, entonces, perdonar a las demás personas que, de la misma manera, nos fallan?
El perdón envuelve las emociones, la fe y el carácter, dando prueba de nuestra madurez cristiana. Cuando perdonamos, reconocemos que nosotros también hemos sido perdonados y que muchas veces tenemos necesidad del perdón. La parábola de Jesús sobre los dos deudores en Mateo 18:23-35, nos enseña precisamente eso. Habiendo recibido una dádiva que representa millones en el reino de Dios, ¿no estaríamos dispuestos a perdonar algunos centavos que nos deban en esta tierra?
Abre tu corazón para perdonar:
- Piensa sobre las muchas fallas que has cometido en tu vida.
- Si todavía no te has arrepentido ni las has confesado, puedes hacerlo ahora mismo.
- Cuando nos arrepentimos y dejamos nuestros pecados atrás, Dios no los recuerda más. Intenta olvidar también las ofensas sufridas.
- Trae mucha paz cuando liberamos el perdón. Pídele a Dios que te ayude a perdonar a todos los que te lastimaron en el presente y en el pasado.
- Ten el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús (Filipenses 2:5-11).
- Lee la Palabra de Dios. Con ella aprenderás sobre la importancia del perdón.
- Todos hemos cometido fallos y tenemos necesidad del perdón del Señor y de las personas.
Para orar:
Señor Dios, gracias por tu perdón genuino e incondicional que nos has concedido a mí y a todo tu pueblo. Es realmente maravilloso ser alguien perdonado sin tener que vivir más con el peso de la culpa y de la vergüenza. Ayúdame a perdonar siempre a los que me ofenden. ¡Es tan difícil a veces, Señor! Enséñame a entender que el perdón es la única salida cristiana para nuestras relaciones dañadas. Que entendamos que perdonando, somos perdonados. Ayúdame a parecerme más a Jesús en el amor y el perdón. Amén.
Aprende más sobre el perdón:
Qué es el Devocional diario
El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual. Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.
Cómo hacer tu Devocional diario
Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:
- Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.
- Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.
- Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.
- Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.
- Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.
¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!