Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Oh Dios, los pueblos paganos han invadido tu herencia; han profanado tu santo templo, han dejado en ruinas a Jerusalén.
Han entregado los cadáveres de tus siervos como alimento de las aves del cielo; han destinado los cuerpos de tus fieles para comida de los animales salvajes.
Por toda Jerusalén han derramado su sangre, como si derramaran agua, y no hay quien entierre a los muertos.
Nuestros vecinos hacen mofa de nosotros; somos blanco de las burlas de quienes nos rodean.
¿Hasta cuándo, Señor ? ¿Vas a estar enojado para siempre? ¿Arderá tu celo como el fuego?
¡Enójate con las naciones que no te reconocen, con los reinos que no invocan tu nombre!
Porque a Jacob se lo han devorado, y al país lo han dejado en ruinas.
No nos tomes en cuenta los pecados de ayer; ¡venga pronto tu misericordia a nuestro encuentro, porque estamos totalmente abatidos!
Oh Dios y Salvador nuestro, por la gloria de tu nombre, ayúdanos; por tu nombre, líbranos y perdona nuestros pecados.
¿Por qué van a decir las naciones: «¿Dónde está su Dios?»? Permítenos ver, y muéstrales a los pueblos paganos cómo tomas venganza de la sangre de tus siervos.
Que lleguen a tu presencia los gemidos de los cautivos, y por la fuerza de tu brazo salva a los condenados a muerte.
Señor, haz que sientan nuestros vecinos, siete veces y en carne propia, el oprobio que han lanzado contra ti.
Y nosotros, tu pueblo y ovejas de tu prado, te alabaremos por siempre; de generación en generación cantaremos tus alabanzas.
Salmo de Ayer
Aclamen alegres al Señor , habitantes de toda la tierra;
adoren al Señor con regocijo. Preséntense ante él con cánticos de júbilo.
Reconozcan que el Señor es Dios; él nos hizo, y somos suyos. Somos su pueblo, ovejas de su prado.
Entren por sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza; denle gracias, alaben su nombre.
Porque el Señor es bueno y su gran amor es eterno; su fidelidad permanece para siempre.
Salmo de Anteayer
¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor ! ¡Alaben el nombre del Señor ! ¡Siervos del Señor , alábenlo,
ustedes, que permanecen en la casa del Señor , en los atrios de la casa del Dios nuestro!
Alaben al Señor , porque el Señor es bueno; canten salmos a su nombre, porque eso es agradable.
El Señor escogió a Jacob como su propiedad, a Israel como su posesión.
Yo sé que el Señor , nuestro Soberano, es más grande que todos los dioses.
El Señor hace todo lo que quiere en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos sus abismos.
Levanta las nubes desde los confines de la tierra; envía relámpagos con la lluvia y saca de sus depósitos a los vientos.
A los primogénitos de Egipto hirió de muerte, tanto a hombres como a animales.
En tu corazón mismo, oh Egipto, Dios envió señales y maravillas contra el faraón y todos sus siervos.
A muchas naciones las hirió de muerte; a reyes poderosos les quitó la vida:
a Sijón, el rey amorreo; a Og, el rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán.
Entregó sus tierras como herencia, ¡como herencia para su pueblo Israel!
Tu nombre, Señor , es eterno; tu renombre, por todas las generaciones.
Ciertamente el Señor juzgará a su pueblo, y de sus siervos tendrá compasión.
Los ídolos de los paganos son de oro y plata, producto de manos humanas.
Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver;
tienen oídos, pero no pueden oír; ¡ni siquiera hay aliento en su boca!
Semejantes a ellos son sus hacedores y todos los que confían en ellos.
Pueblo de Israel, bendice al Señor ; descendientes de Aarón, bendigan al Señor ;
descendientes de Leví, bendigan al Señor ; los que temen al Señor , bendíganlo.
Desde Sión sea bendito el Señor , el que habita en Jerusalén. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor !