Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

En tu fuerza, Señor , se regocija el rey; ¡cuánto se alegra en tus victorias!

Le has concedido lo que su corazón desea; no le has negado lo que sus labios piden. Selah

Has salido a su encuentro con ricas bendiciones; lo has coronado con diadema de oro fino.

Te pidió vida, se la concediste: una vida larga y duradera.

Por tus victorias se acrecentó su gloria; lo revestiste de honor y majestad.

Has hecho de él manantial de bendiciones; tu presencia lo ha llenado de alegría.

El rey confía en el Señor , en el gran amor del Altísimo; por eso jamás caerá.

Tu mano alcanzará a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.

Cuando tú, Señor , te manifiestes, los convertirás en un horno encendido. En su ira los devorará el Señor ; ¡un fuego los consumirá!

Borrarás de la tierra a su simiente; de entre los mortales, a su posteridad.

Aunque tramen hacerte daño y maquinen perversidades, ¡no se saldrán con la suya!

Porque tú los harás retroceder cuando tenses tu arco contra ellos.

Enaltécete, Señor , con tu poder, y con salmos celebraremos tus proezas.

Salmo 21

Salmo de Ayer

Te exaltaré, mi Dios y Rey; por siempre bendeciré tu nombre.

Todos los días te bendeciré; por siempre alabaré tu nombre.

Grande es el Señor , y digno de toda alabanza; su grandeza es insondable.

Cada generación celebrará tus obras y proclamará tus proezas.

Se hablará del esplendor de tu gloria y majestad, y yo meditaré en tus obras maravillosas.

Se hablará del poder de tus portentos, y yo anunciaré la grandeza de tus obras.

Se proclamará la memoria de tu inmensa bondad, y se cantará con júbilo tu victoria.

El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor.

El Señor es bueno con todos; él se compadece de toda su creación.

Que te alaben, Señor , todas tus obras; que te bendigan tus fieles.

Que hablen de la gloria de tu reino; que proclamen tus proezas,

para que todo el mundo conozca tus proezas y la gloria y esplendor de tu reino.

Tu reino es un reino eterno; tu dominio permanece por todas las edades. Fiel es el Señor a su palabra y bondadoso en todas sus obras.

El Señor levanta a los caídos y sostiene a los agobiados.

Los ojos de todos se posan en ti, y a su tiempo les das su alimento.

Abres la mano y sacias con tus favores a todo ser viviente.

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.

El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.

Cumple los deseos de quienes le temen; atiende a su clamor y los salva.

El Señor cuida a todos los que lo aman, pero aniquilará a todos los impíos.

¡Prorrumpa mi boca en alabanzas al Señor ! ¡Alabe todo el mundo su santo nombre, por siempre y para siempre!

Salmo 145

Salmo de Anteayer

Den gracias al Señor , porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.

Den gracias al Dios de dioses; su gran amor perdura para siempre.

Den gracias al Señor omnipotente; su gran amor perdura para siempre.

Al único que hace grandes maravillas; su gran amor perdura para siempre.

Al que con inteligencia hizo los cielos; su gran amor perdura para siempre.

Al que expandió la tierra sobre las aguas; su gran amor perdura para siempre.

Al que hizo las grandes luminarias; su gran amor perdura para siempre.

El sol, para iluminar el día; su gran amor perdura para siempre.

La luna y las estrellas, para iluminar la noche; su gran amor perdura para siempre.

Al que hirió a los primogénitos de Egipto; su gran amor perdura para siempre.

Al que sacó de Egipto a Israel; su gran amor perdura para siempre.

Con mano poderosa y con brazo extendido; su gran amor perdura para siempre.

Al que partió en dos el Mar Rojo; su gran amor perdura para siempre.

Y por en medio hizo cruzar a Israel; su gran amor perdura para siempre.

Pero hundió en el Mar Rojo al faraón y a su ejército; su gran amor perdura para siempre.

Al que guió a su pueblo por el desierto; su gran amor perdura para siempre.

Al que hirió de muerte a grandes reyes; su gran amor perdura para siempre.

Al que a reyes poderosos les quitó la vida; su gran amor perdura para siempre.

A Sijón, el rey amorreo; su gran amor perdura para siempre.

A Og, el rey de Basán; su gran amor perdura para siempre.

Cuyas tierras entregó como herencia; su gran amor perdura para siempre.

Como herencia para su siervo Israel; su gran amor perdura para siempre.

Al que nunca nos olvida, aunque estemos humillados; su gran amor perdura para siempre.

Al que nos libra de nuestros adversarios; su gran amor perdura para siempre.

Al que alimenta a todo ser viviente; su gran amor perdura para siempre.

¡Den gracias al Dios de los cielos! ¡Su gran amor perdura para siempre!

Salmo 136