Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Señor , Dios de mi salvación, día y noche clamo en presencia tuya.
Que llegue ante ti mi oración; dígnate escuchar mi súplica.
Tan colmado estoy de calamidades que mi vida está al borde del sepulcro.
Ya me cuentan entre los que bajan a la fosa; parezco un guerrero desvalido.
Me han puesto aparte, entre los muertos; parezco un cadáver que yace en el sepulcro, de esos que tú ya no recuerdas, porque fueron arrebatados de tu mano.
Me has echado en el foso más profundo, en el más tenebroso de los abismos.
El peso de tu enojo ha recaído sobre mí; me has abrumado con tus olas. Selah
Me has quitado a todos mis amigos y ante ellos me has hecho aborrecible. Estoy aprisionado y no puedo librarme;
los ojos se me nublan de tristeza. Yo, Señor , te invoco cada día, y hacia ti extiendo las manos.
¿Acaso entre los muertos realizas maravillas? ¿Pueden los muertos levantarse a darte gracias? Selah
¿Acaso en el sepulcro se habla de tu amor, y de tu fidelidad en el abismo destructor?
¿Acaso en las tinieblas se conocen tus maravillas, o tu justicia en la tierra del olvido?
Yo, Señor , te ruego que me ayudes; por la mañana busco tu presencia en oración.
¿Por qué me rechazas, Señor ? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?
Yo he sufrido desde mi juventud; muy cerca he estado de la muerte. Me has enviado terribles sufrimientos y ya no puedo más.
Tu ira se ha descargado sobre mí; tus violentos ataques han acabado conmigo.
Todo el día me rodean como un océano; me han cercado por completo.
Me has quitado amigos y seres queridos; ahora solo tengo amistad con las tinieblas.
Salmo de Ayer
Dice el pecador: «Ser impío lo llevo en el corazón». No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Cree que merece alabanzas y no halla aborrecible su pecado.
Sus palabras son inicuas y engañosas; ha perdido el buen juicio y la capacidad de hacer el bien.
Aun en su lecho trama hacer el mal; se aferra a su mal camino y persiste en la maldad.
Tu amor, Señor , llega hasta los cielos; tu fidelidad alcanza las nubes.
Tu justicia es como las altas montañas; tus juicios, como el gran océano. Tú, Señor , cuidas de hombres y animales;
¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio a la sombra de tus alas.
Se sacian de la abundancia de tu casa; les das a beber de tu río de deleites.
Porque en ti está la fuente de la vida, y en tu luz podemos ver la luz.
Extiende tu amor a los que te conocen, y tu justicia a los rectos de corazón.
Que no me aplaste el pie del orgulloso, ni me desarraigue la mano del impío.
Vean cómo fracasan los malvados: ¡caen a tierra, y ya no pueden levantarse!
Salmo de Anteayer
Dichoso el que piensa en el débil; el Señor lo librará en el día de la desgracia.
El Señor lo protegerá y lo mantendrá con vida; lo hará dichoso en la tierra y no lo entregará al capricho de sus adversarios.
El Señor lo confortará cuando esté enfermo; lo alentará en el lecho del dolor.
Yo he dicho: « Señor , compadécete de mí; sáname, pues contra ti he pecado».
Con saña dicen de mí mis enemigos: «¿Cuándo se morirá? ¿Cuándo pasará al olvido?»
Si vienen a verme, no son sinceros; recogen calumnias y salen a contarlas.
Mis enemigos se juntan y cuchichean contra mí; me hacen responsable de mi mal. Dicen:
«Lo que le ha sobrevenido es cosa del demonio; de esa cama no volverá a levantarse».
Hasta mi mejor amigo, en quien yo confiaba y que compartía el pan conmigo, me ha puesto la zancadilla.
Pero tú, Señor , compadécete de mí; haz que vuelva a levantarme para darles su merecido.
En esto sabré que te he agradado: en que mi enemigo no triunfe sobre mí.
Por mi integridad habrás de sostenerme, y en tu presencia me mantendrás para siempre.
Bendito sea el Señor , el Dios de Israel, por los siglos de los siglos. Amén y amén.