Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias e invocamos tu nombre; ¡todos hablan de tus obras portentosas!
Tú dices: «Cuando yo lo decida, juzgaré con justicia.
Cuando se estremece la tierra con todos sus habitantes, soy yo quien afirma sus columnas». Selah
«No sean altaneros», digo a los altivos; «No sean soberbios», ordeno a los impíos;
«No hagan gala de soberbia contra el cielo, ni hablen con aires de suficiencia».
La exaltación no viene del oriente, ni del occidente ni del sur,
sino que es Dios el que juzga: a unos humilla y a otros exalta.
En la mano del Señor hay una copa de espumante vino mezclado con especias; cuando él lo derrame, todos los impíos de la tierra habrán de beberlo hasta las heces.
Yo hablaré de esto siempre; cantaré salmos al Dios de Jacob.
Aniquilaré la altivez de todos los impíos, y exaltaré el poder de los justos.
Salmo de Ayer
Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación.
Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer!
¿Hasta cuándo atacarán todos ustedes a un hombre para derribarlo? Es como un muro inclinado, ¡como una cerca a punto de derrumbarse!
Solo quieren derribarlo de su lugar de preeminencia. Se complacen en la mentira: bendicen con la boca, pero maldicen con el corazón. Selah
Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi esperanza.
Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector y no habré de caer.
Dios es mi salvación y mi gloria; es la roca que me fortalece; ¡mi refugio está en Dios!
Confía siempre en él, pueblo mío; ábrele tu corazón cuando estés ante él. ¡Dios es nuestro refugio! Selah
Una quimera es la gente de humilde cuna, y una mentira la gente de alta alcurnia; si se les pone juntos en la balanza, todos ellos no pesan nada.
No confíen en la extorsión ni se hagan ilusiones con sus rapiñas; y aunque se multipliquen sus riquezas, no pongan el corazón en ellas.
Una cosa ha dicho Dios, y dos veces lo he escuchado: Que tú, oh Dios, eres poderoso;
que tú, Señor, eres todo amor; que tú pagarás a cada uno según lo que merezcan sus obras.
Salmo de Anteayer
Ten compasión de mí, oh Dios, pues hay gente que me persigue. Todo el día me atacan mis opresores,
todo el día me persiguen mis adversarios; son muchos los arrogantes que me atacan.
Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.
Confío en Dios y alabo su palabra; confío en Dios y no siento miedo. ¿Qué puede hacerme un simple mortal?
Todo el día tuercen mis palabras; siempre están pensando hacerme mal.
Conspiran, se mantienen al acecho; ansiosos por quitarme la vida, vigilan todo lo que hago.
¡En tu enojo, Dios mío, humilla a esos pueblos! ¡De ningún modo los dejes escapar!
Toma en cuenta mis lamentos; registra mi llanto en tu libro. ¿Acaso no lo tienes anotado?
Cuando yo te pida ayuda, huirán mis enemigos. Una cosa sé: ¡Dios está de mi parte!
Confío en Dios y alabo su palabra; confío en el Señor y alabo su palabra;
confío en Dios y no siento miedo. ¿Qué puede hacerme un simple mortal?
He hecho votos delante de ti, oh Dios, y te presentaré mis ofrendas de gratitud.
Tú, oh Dios, me has librado de tropiezos, me has librado de la muerte, para que siempre, en tu presencia, camine en la luz de la vida.