Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
¡El Señor es rey! ¡Regocíjese la tierra! ¡Alégrense las costas más remotas!
Oscuros nubarrones lo rodean; la rectitud y la justicia son la base de su trono.
El fuego va delante de él y consume a los adversarios que lo rodean.
Sus relámpagos iluminan el mundo; al verlos, la tierra se estremece.
Ante el Señor , dueño de toda la tierra, las montañas se derriten como cera.
Los cielos proclaman su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria.
Sean avergonzados todos los idólatras, los que se jactan de sus ídolos inútiles. ¡Póstrense ante él todos los dioses!
Señor , por causa de tus juicios Sión escucha esto y se alegra, y las ciudades de Judá se regocijan.
Porque tú eres el Señor Altísimo, por encima de toda la tierra. ¡Tú estás muy por encima de todos los dioses!
El Señor ama a los que odian el mal; él protege la vida de sus fieles, y los libra de manos de los impíos.
La luz se esparce sobre los justos, y la alegría sobre los rectos de corazón.
Alégrense en el Señor , ustedes los justos, y alaben su santo nombre.
Salmo de Ayer
Atiéndeme, Señor ; respóndeme, pues pobre soy y estoy necesitado.
Presérvame la vida, pues te soy fiel. Tú eres mi Dios, y en ti confío; ¡salva a tu siervo!
Compadécete, Señor, de mí, porque a ti clamo todo el día.
Reconforta el espíritu de tu siervo, porque a ti, Señor, elevo mi alma.
Tú, Señor, eres bueno y perdonador; grande es tu amor por todos los que te invocan.
Presta oído, Señor , a mi oración; atiende a la voz de mi clamor.
En el día de mi angustia te invoco, porque tú me respondes.
No hay, Señor, entre los dioses otro como tú, ni hay obras semejantes a las tuyas.
Todas las naciones que has creado vendrán, Señor, y ante ti se postrarán y glorificarán tu nombre.
Porque tú eres grande y haces maravillas; ¡solo tú eres Dios!
Instrúyeme, Señor , en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre.
Señor mi Dios, con todo el corazón te alabaré, y por siempre glorificaré tu nombre.
Porque grande es tu amor por mí: me has librado de caer en el sepulcro.
Gente altanera me ataca, oh Dios; una banda de asesinos procura matarme. ¡Son gente que no te toma en cuenta!
Pero tú, Señor, eres Dios clemente y compasivo, lento para la ira, y grande en amor y verdad.
Vuélvete hacia mí, y tenme compasión; concédele tu fuerza a este siervo tuyo. ¡Salva a tu hijo fiel!
Dame una muestra de tu amor, para que mis enemigos la vean y se avergüencen, porque tú, Señor , me has brindado ayuda y consuelo.
Salmo de Anteayer
La gloria, Señor , no es para nosotros; no es para nosotros, sino para tu nombre, por causa de tu amor y tu verdad.
¿Por qué tienen que decirnos las naciones: «¿Dónde está su Dios?»?
Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca.
Pero sus ídolos son de oro y plata, producto de manos humanas.
Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver;
tienen oídos, pero no pueden oír; nariz, pero no pueden oler;
tienen manos, pero no pueden palpar; pies, pero no pueden andar; ¡ni un solo sonido emite su garganta!
Semejantes a ellos son sus hacedores, y todos los que confían en ellos.
Pueblo de Israel, confía en el Señor ; él es tu ayuda y tu escudo.
Descendientes de Aarón, confíen en el Señor ; él es su ayuda y su escudo.
Los que temen al Señor , confíen en él; él es su ayuda y su escudo.
El Señor nos recuerda y nos bendice: bendice al pueblo de Israel, bendice a los descendientes de Aarón,
bendice a los que temen al Señor , bendice a grandes y pequeños.
Que el Señor multiplique la descendencia de ustedes y de sus hijos.
Que reciban bendiciones del Señor , creador del cielo y de la tierra.
Los cielos le pertenecen al Señor , pero a la humanidad le ha dado la tierra.
Los muertos no alaban al Señor , ninguno de los que bajan al silencio.
Somos nosotros los que alabamos al Señor desde ahora y para siempre. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor !