Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor ! ¡Cuán bueno es cantar salmos a nuestro Dios, cuán agradable y justo es alabarlo!

El Señor reconstruye a Jerusalén y reúne a los exiliados de Israel;

restaura a los de corazón quebrantado y cubre con vendas sus heridas.

Él determina el número de las estrellas y a todas ellas les pone nombre.

Excelso es nuestro Señor, y grande su poder; su entendimiento es infinito;

El Señor sostiene a los pobres, pero hace morder el polvo a los impíos.

Canten al Señor con gratitud; canten salmos a nuestro Dios al son del arpa.

Él cubre de nubes el cielo, envía la lluvia sobre la tierra y hace crecer la hierba en los montes.

Él alimenta a los ganados y a las crías de los cuervos cuando graznan.

El Señor no se deleita en los bríos del caballo, ni se complace en la fuerza del hombre,

sino que se complace en los que le temen, en los que confían en su gran amor.

Alaba al Señor , Jerusalén; alaba a tu Dios, oh Sión.

Él refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice a los que en ti habitan.

Él trae la paz a tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo.

Envía su palabra a la tierra; su palabra corre a toda prisa.

Extiende la nieve cual blanco manto, esparce la escarcha cual ceniza.

Deja caer el granizo como grava; ¿quién puede resistir sus ventiscas?

Pero envía su palabra y lo derrite; hace que el viento sople, y las aguas fluyen.

A Jacob le ha revelado su palabra; sus leyes y decretos a Israel.

Esto no lo ha hecho con ninguna otra nación; jamás han conocido ellas sus decretos. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor !

Salmo 147

Salmo de Ayer

Señor , Dios de las venganzas; Dios de las venganzas, ¡manifiéstate!

Levántate, Juez de la tierra, y dales su merecido a los soberbios.

¿Hasta cuándo, Señor , hasta cuándo habrán de ufanarse los impíos?

Todos esos malhechores son unos fanfarrones; a borbotones escupen su arrogancia.

A tu pueblo, Señor , lo pisotean; ¡oprimen a tu herencia!

Matan a las viudas y a los extranjeros; a los huérfanos los asesinan.

Y hasta dicen: «El Señor no ve; el Dios de Jacob no se da cuenta».

Entiendan esto, gente necia; ¿cuándo, insensatos, lo van a comprender?

¿Acaso no oirá el que nos hizo los oídos, ni podrá ver el que nos formó los ojos?

¿Y no habrá de castigar el que corrige a las naciones e instruye en el saber a todo el mundo?

El Señor conoce los pensamientos humanos, y sabe que son absurdos.

Dichoso aquel a quien tú, Señor , corriges; aquel a quien instruyes en tu ley,

para que enfrente tranquilo los días de aflicción mientras al impío se le cava una fosa.

El Señor no rechazará a su pueblo; no dejará a su herencia en el abandono.

El juicio volverá a basarse en la justicia, y todos los rectos de corazón lo seguirán.

¿Quién se levantó a defenderme de los impíos? ¿Quién se puso de mi parte contra los malhechores?

Si el Señor no me hubiera brindado su ayuda, muy pronto me habría quedado en mortal silencio.

No bien decía: «Mis pies resbalan», cuando ya tu amor, Señor , venía en mi ayuda.

Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría.

¿Podrías ser amigo de reyes corruptos que por decreto fraguan la maldad,

que conspiran contra la gente honrada y condenan a muerte al inocente?

Pero el Señor es mi protector, es mi Dios y la roca en que me refugio.

Él les hará pagar por sus pecados y los destruirá por su maldad; ¡el Señor nuestro Dios los destruirá!

Salmo 94

Salmo de Anteayer

¿Quién, Señor , puede habitar en tu santuario? ¿Quién puede vivir en tu santo monte?

Solo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad;

que no calumnia con la lengua, que no le hace mal a su prójimo ni le acarrea desgracias a su vecino;

que desprecia al que Dios reprueba, pero honra al que teme al Señor ; que cumple lo prometido aunque salga perjudicado;

que presta dinero sin ánimo de lucro, y no acepta sobornos que afecten al inocente. El que así actúa no caerá jamás.

Salmo 15