Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor ! Canten al Señor un cántico nuevo, alábenlo en la comunidad de los fieles.
Que se alegre Israel por su creador; que se regocijen los hijos de Sión por su rey.
Que alaben su nombre con danzas; que le canten salmos al son de la lira y el pandero.
Porque el Señor se complace en su pueblo; a los humildes concede el honor de la victoria.
Que se alegren los fieles por su triunfo; que aun en sus camas griten de júbilo.
Que broten de su garganta alabanzas a Dios, y haya en sus manos una espada de dos filos
para que tomen venganza de las naciones y castiguen a los pueblos;
para que sujeten a sus reyes con cadenas, a sus nobles con grilletes de hierro;
para que se cumpla en ellos la sentencia escrita. ¡Esta será la gloria de todos sus fieles! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor !
Salmo de Ayer
¡Cuán hermosas son tus moradas, Señor Todopoderoso!
Anhelo con el alma los atrios del Señor ; casi agonizo por estar en ellos. Con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida.
Señor Todopoderoso, rey mío y Dios mío, aun el gorrión halla casa cerca de tus altares; también la golondrina hace allí su nido, para poner sus polluelos.
Dichoso el que habita en tu templo, pues siempre te está alabando. Selah
Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que solo piensa en recorrer tus sendas.
Cuando pasa por el valle de las Lágrimas lo convierte en región de manantiales; también las lluvias tempranas cubren de bendiciones el valle.
Según avanzan los peregrinos, cobran más fuerzas, y en Sión se presentan ante el Dios de dioses.
Oye mi oración, Señor Dios Todopoderoso; escúchame, Dios de Jacob. Selah
Oh Dios, escudo nuestro, pon sobre tu ungido tus ojos bondadosos.
Vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que habitar entre los impíos.
El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha.
Señor Todopoderoso, ¡dichosos los que en ti confían!
Salmo de Anteayer
Sálvame, oh Dios, por tu nombre; defiéndeme con tu poder.
Escucha, oh Dios, mi oración; presta oído a las palabras de mi boca.
Pues gente extraña me ataca; tratan de matarme los violentos, gente que no toma en cuenta a Dios. Selah
Pero Dios es mi socorro; el Señor es quien me sostiene,
y hará recaer el mal sobre mis adversarios. Por tu fidelidad, Señor , ¡destrúyelos!
Te presentaré una ofrenda voluntaria y alabaré, Señor , tu buen nombre;
pues me has librado de todas mis angustias, y mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.