Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

Dios preside el consejo celestial; entre los dioses dicta sentencia:

«¿Hasta cuándo defenderán la injusticia y favorecerán a los impíos? Selah

Defiendan la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido háganles justicia.

Salven al menesteroso y al necesitado; líbrenlos de la mano de los impíos.

»Ellos no saben nada, no entienden nada. Deambulan en la oscuridad; se estremecen todos los cimientos de la tierra.

»Yo les he dicho: “Ustedes son dioses; todos ustedes son hijos del Altísimo”.

Pero morirán como cualquier mortal; caerán como cualquier otro gobernante».

Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra, pues tuyas son todas las naciones.

Salmo 82

Salmo de Ayer

El Señor es rey: que tiemblen las naciones. Él tiene su trono entre querubines: que se estremezca la tierra.

Grande es el Señor en Sión, ¡excelso sobre todos los pueblos!

Sea alabado su nombre grandioso e imponente: ¡él es santo!

Rey poderoso, que amas la justicia: tú has establecido la equidad y has actuado en Jacob con justicia y rectitud.

Exalten al Señor nuestro Dios; adórenlo ante el estrado de sus pies: ¡él es santo!

Moisés y Aarón se contaban entre sus sacerdotes, y Samuel, entre los que invocaron su nombre. Invocaron al Señor , y él les respondió;

les habló desde la columna de nube. Cumplieron con sus estatutos, con los decretos que él les entregó.

Señor y Dios nuestro, tú les respondiste; fuiste para ellos un Dios perdonador, aun cuando castigaste sus rebeliones.

Exalten al Señor nuestro Dios; adórenlo en su santo monte: ¡Santo es el Señor nuestro Dios!

Salmo 99

Salmo de Anteayer

¿Por qué se sublevan las naciones, y en vano conspiran los pueblos?

Los reyes de la tierra se rebelan; los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su ungido.

Y dicen: «¡Hagamos pedazos sus cadenas! ¡Librémonos de su yugo!»

El rey de los cielos se ríe; el Señor se burla de ellos.

En su enojo los reprende, en su furor los intimida y dice:

«He establecido a mi rey sobre Sión, mi santo monte».

Yo proclamaré el decreto del Señor : «Tú eres mi hijo», me ha dicho; «hoy mismo te he engendrado.

Pídeme, y como herencia te entregaré las naciones; ¡tuyos serán los confines de la tierra!

Las gobernarás con puño de hierro; las harás pedazos como a vasijas de barro».

Ustedes, los reyes, sean prudentes; déjense enseñar, gobernantes de la tierra.

Sirvan al Señor con temor; con temblor ríndanle alabanza.

Bésenle los pies, no sea que se enoje y sean ustedes destruidos en el camino, pues su ira se inflama de repente. ¡Dichosos los que en él buscan refugio!

Salmo 2