Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

Sálvame, oh Dios, por tu nombre; defiéndeme con tu poder.

Escucha, oh Dios, mi oración; presta oído a las palabras de mi boca.

Pues gente extraña me ataca; tratan de matarme los violentos, gente que no toma en cuenta a Dios. Selah

Pero Dios es mi socorro; el Señor es quien me sostiene,

y hará recaer el mal sobre mis adversarios. Por tu fidelidad, Señor , ¡destrúyelos!

Te presentaré una ofrenda voluntaria y alabaré, Señor , tu buen nombre;

pues me has librado de todas mis angustias, y mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.

Salmo 54

Salmo de Ayer

Dios es conocido en Judá; su nombre es exaltado en Israel.

En Salén se halla su santuario; en Sión está su morada.

Allí hizo pedazos las centelleantes saetas, los escudos, las espadas, las armas de guerra. Selah

Estás rodeado de esplendor; eres más imponente que las montañas eternas.

Los valientes yacen ahora despojados; han caído en el sopor de la muerte. Ninguno de esos hombres aguerridos volverá a levantar sus manos.

Cuando tú, Dios de Jacob, los reprendiste, quedaron pasmados jinetes y corceles.

Tú, y solo tú, eres de temer. ¿Quién puede hacerte frente cuando se enciende tu enojo?

Desde el cielo diste a conocer tu veredicto; la tierra, temerosa, guardó silencio

cuando tú, oh Dios, te levantaste para juzgar, para salvar a los pobres de la tierra. Selah

La furia del hombre se vuelve tu alabanza, y los que sobrevivan al castigo te harán fiesta.

Hagan votos al Señor su Dios, y cúmplanlos; que todos los países vecinos paguen tributo al Dios temible,

al que acaba con el valor de los gobernantes, ¡al que es temido por los reyes de la tierra!

Salmo 76

Salmo de Anteayer

Oh Dios, otorga tu justicia al rey, tu rectitud al príncipe heredero.

Así juzgará con rectitud a tu pueblo y hará justicia a tus pobres.

Brindarán los montes bienestar al pueblo, y fruto de justicia las colinas.

El rey hará justicia a los pobres del pueblo y salvará a los necesitados; ¡él aplastará a los opresores!

Que viva el rey por mil generaciones, lo mismo que el sol y que la luna.

Que sea como la lluvia sobre un campo sembrado, como las lluvias que empapan la tierra.

Que en sus días florezca la justicia, y que haya gran prosperidad, hasta que la luna deje de existir.

Que domine el rey de mar a mar, desde el río Éufrates hasta los confines de la tierra.

Que se postren ante él las tribus del desierto; ¡que muerdan el polvo sus enemigos!

Que le paguen tributo los reyes de Tarsis y de las costas remotas; que los reyes de Sabá y de Seba le traigan presentes.

Que ante él se inclinen todos los reyes; ¡que le sirvan todas las naciones!

Él librará al indigente que pide auxilio, y al pobre que no tiene quien lo ayude.

Se compadecerá del desvalido y del necesitado, y a los menesterosos les salvará la vida.

Los librará de la opresión y la violencia, porque considera valiosa su vida.

¡Que viva el rey! ¡Que se le entregue el oro de Sabá! Que se ore por él sin cesar; que todos los días se le bendiga.

Que abunde el trigo en toda la tierra; que ondeen los trigales en la cumbre de los montes. Que el grano se dé como en el Líbano; que abunden las gavillas como la hierba del campo.

Que su nombre perdure para siempre; que su fama permanezca como el sol. Que en su nombre las naciones se bendigan unas a otras; que todas ellas lo proclamen dichoso.

Bendito sea Dios el Señor , el Dios de Israel, el único que hace obras portentosas.

Bendito sea por siempre su glorioso nombre; ¡que toda la tierra se llene de su gloria! Amén y amén.

Aquí terminan las oraciones de David hijo de Isaí.

Salmo 72