Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Oh Señor , por siempre cantaré la grandeza de tu amor; por todas las generaciones proclamará mi boca tu fidelidad.
Declararé que tu amor permanece firme para siempre, que has afirmado en el cielo tu fidelidad.
Dijiste: «He hecho un pacto con mi escogido; le he jurado a David mi siervo:
“Estableceré tu dinastía para siempre, y afirmaré tu trono por todas las generaciones”». Selah
Los cielos, Señor , celebran tus maravillas, y tu fidelidad la asamblea de los santos.
¿Quién en los cielos es comparable al Señor ? ¿Quién como él entre los seres celestiales?
Dios es muy temido en la asamblea de los santos; grande y portentoso sobre cuantos lo rodean.
¿Quién como tú, Señor Dios Todopoderoso, rodeado de poder y de fidelidad?
Tú gobiernas sobre el mar embravecido; tú apaciguas sus encrespadas olas.
Aplastaste a Rahab como a un cadáver; con tu brazo poderoso dispersaste a tus enemigos.
Tuyo es el cielo, y tuya la tierra; tú fundaste el mundo y todo lo que contiene.
Por ti fueron creados el norte y el sur; el Tabor y el Hermón cantan alegres a tu nombre.
Tu brazo es capaz de grandes proezas; fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
La justicia y el derecho son el fundamento de tu trono, y tus heraldos, el amor y la verdad.
Dichosos los que saben aclamarte, Señor , y caminan a la luz de tu presencia;
los que todo el día se alegran en tu nombre y se regocijan en tu justicia.
Porque tú eres su gloria y su poder; por tu buena voluntad aumentas nuestra fuerza.
Tú, Señor , eres nuestro escudo; tú, Santo de Israel, eres nuestro rey.
Una vez hablaste en una visión, y le dijiste a tu pueblo fiel: «Le he brindado mi ayuda a un valiente; al mejor hombre del pueblo lo he exaltado.
He encontrado a David, mi siervo, y lo he ungido con mi aceite santo.
Mi mano siempre lo sostendrá; mi brazo lo fortalecerá.
Ningún enemigo lo someterá a tributo; ningún inicuo lo oprimirá.
Aplastaré a quienes se le enfrenten y derribaré a quienes lo aborrezcan.
La fidelidad de mi amor lo acompañará, y por mi nombre será exaltada su fuerza.
Le daré poder sobre el mar y dominio sobre los ríos.
Él me dirá: “Tú eres mi Padre, mi Dios, la roca de mi salvación”.
Yo le daré los derechos de primogenitura, la primacía sobre los reyes de la tierra.
Mi amor por él será siempre constante, y mi pacto con él se mantendrá fiel.
Afirmaré su dinastía y su trono para siempre, mientras el cielo exista.
»Pero, si sus hijos se apartan de mi ley y no viven según mis decretos,
si violan mis estatutos y no observan mis mandamientos,
con vara castigaré sus transgresiones y con azotes su iniquidad.
Con todo, jamás le negaré mi amor, ni mi fidelidad le faltará.
No violaré mi pacto ni me retractaré de mis palabras.
Una sola vez he jurado por mi santidad, y no voy a mentirle a David:
Su descendencia vivirá por siempre; su trono durará como el sol en mi presencia.
Como la luna, fiel testigo en el cielo, será establecido para siempre». Selah
Pero tú has desechado, has rechazado a tu ungido; te has enfurecido contra él en gran manera.
Has revocado el pacto con tu siervo; has arrastrado por los suelos su corona.
Has derribado todas sus murallas y dejado en ruinas sus fortalezas.
Todos los que pasan lo saquean; ¡es motivo de burla para sus vecinos!
Has exaltado el poder de sus adversarios y llenado de gozo a sus enemigos.
Le has quitado el filo a su espada, y no lo has apoyado en la batalla.
Has puesto fin a su esplendor al derribar por tierra su trono.
Has acortado los días de su juventud; lo has cubierto con un manto de vergüenza. Selah
¿Hasta cuándo, Señor , te seguirás escondiendo? ¿Va a arder tu ira para siempre, como el fuego?
¡Recuerda cuán efímera es mi vida! Al fin y al cabo, ¿para qué creaste a los mortales?
¿Quién hay que viva y no muera jamás, o que pueda escapar del poder del sepulcro? Selah
¿Dónde está, Señor, tu amor de antaño, que en tu fidelidad juraste a David?
Recuerda, Señor, que se burlan de tus siervos; que llevo en mi pecho los insultos de muchos pueblos.
Tus enemigos, Señor , nos ultrajan; a cada paso ofenden a tu ungido.
¡Bendito sea el Señor por siempre! Amén y amén.
Salmo de Ayer
Escucha, oh Dios, la voz de mi queja; protégeme del temor al enemigo.
Escóndeme de esa pandilla de impíos, de esa caterva de malhechores.
Afilan su lengua como espada y lanzan como flechas palabras ponzoñosas.
Emboscados, disparan contra el inocente; le tiran sin temor y sin aviso.
Unos a otros se animan en sus planes impíos, calculan cómo tender sus trampas; y hasta dicen: «¿Quién las verá?»
Maquinan injusticias, y dicen: «¡Hemos tramado un plan perfecto!» ¡Cuán incomprensibles son la mente y los pensamientos humanos!
Pero Dios les disparará sus flechas, y sin aviso caerán heridos.
Su propia lengua será su ruina, y quien los vea se burlará de ellos.
La humanidad entera sentirá temor: proclamará las proezas de Dios y meditará en sus obras.
Que se regocijen en el Señor los justos; que busquen refugio en él; ¡que lo alaben todos los de recto corazón!
Salmo de Anteayer
A ti, Señor , elevo mi alma;
mi Dios, en ti confío; no permitas que sea yo humillado, no dejes que mis enemigos se burlen de mí.
Quien en ti pone su esperanza jamás será avergonzado; pero quedarán en vergüenza los que traicionan sin razón.
Señor , hazme conocer tus caminos; muéstrame tus sendas.
Encamíname en tu verdad, ¡enséñame! Tú eres mi Dios y Salvador; ¡en ti pongo mi esperanza todo el día!
Acuérdate, Señor , de tu ternura y gran amor, que siempre me has mostrado;
olvida los pecados y transgresiones que cometí en mi juventud. Acuérdate de mí según tu gran amor, porque tú, Señor , eres bueno.
Bueno y justo es el Señor ; por eso les muestra a los pecadores el camino.
Él dirige en la justicia a los humildes, y les enseña su camino.
Todas las sendas del Señor son amor y verdad para quienes cumplen los preceptos de su pacto.
Por amor a tu nombre, Señor , perdona mi gran iniquidad.
¿Quién es el hombre que teme al Señor ? Será instruido en el mejor de los caminos.
Tendrá una vida placentera, y sus descendientes heredarán la tierra.
El Señor brinda su amistad a quienes le honran, y les da a conocer su pacto.
Mis ojos están puestos siempre en el Señor , pues solo él puede sacarme de la trampa.
Vuelve a mí tu rostro y tenme compasión, pues me encuentro solo y afligido.
Crecen las angustias de mi corazón; líbrame de mis tribulaciones.
Fíjate en mi aflicción y en mis penurias, y borra todos mis pecados.
¡Mira cómo se han multiplicado mis enemigos, y cuán violento es el odio que me tienen!
Protege mi vida, rescátame; no permitas que sea avergonzado, porque en ti busco refugio.
Sean mi protección la integridad y la rectitud, porque en ti he puesto mi esperanza.
¡Libra, oh Dios, a Israel de todas sus angustias!