Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Señor , mi corazón no es orgulloso, ni son altivos mis ojos; no busco grandezas desmedidas, ni proezas que excedan a mis fuerzas.
Todo lo contrario: he calmado y aquietado mis ansias. Soy como un niño recién amamantado en el regazo de su madre. ¡Mi alma es como un niño recién amamantado!
Israel, pon tu esperanza en el Señor desde ahora y para siempre.
Salmo de Ayer
Oh Dios, no guardes silencio; no te quedes, oh Dios, callado e impasible.
Mira cómo se alborotan tus enemigos, cómo te desafían los que te odian.
Con astucia conspiran contra tu pueblo; conspiran contra aquellos a quienes tú estimas.
Y dicen: «¡Vengan, destruyamos su nación! ¡Que el nombre de Israel no vuelva a recordarse!»
Como un solo hombre se confabulan; han hecho un pacto contra ti:
los campamentos de Edom y de Ismael, los de Moab y de Agar,
Guebal, Amón y Amalec, los de Filistea y los habitantes de Tiro.
¡Hasta Asiria se les ha unido; ha apoyado a los descendientes de Lot! Selah
Haz con ellos como hiciste con Madián, como hiciste con Sísara y Jabín en el río Quisón,
los cuales perecieron en Endor y quedaron en la tierra, como estiércol.
Haz con sus nobles como hiciste con Oreb y con Zeb; haz con todos sus príncipes como hiciste con Zeba y con Zalmuna,
que decían: «Vamos a adueñarnos de los pastizales de Dios».
Hazlos rodar como zarzas, Dios mío; ¡como paja que se lleva el viento!
Y así como el fuego consume los bosques y las llamas incendian las montañas,
así persíguelos con tus tormentas y aterrorízalos con tus tempestades.
Señor , cúbreles el rostro de ignominia, para que busquen tu nombre.
Que sean siempre puestos en vergüenza; que perezcan humillados.
Que sepan que tú eres el Señor , que ese es tu nombre; que sepan que solo tú eres el Altísimo sobre toda la tierra.
Salmo de Anteayer
El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce;
me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre.
Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta.
Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar.
La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre.