Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor ! Alaba, alma mía, al Señor.

Alabaré al Señor toda mi vida; mientras haya aliento en mí, cantaré salmos a mi Dios.

No pongan su confianza en gente poderosa, en simples mortales, que no pueden salvar.

Exhalan el espíritu y vuelven al polvo, y ese mismo día se desbaratan sus planes.

Dichoso aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor su Dios,

creador del cielo y de la tierra, del mar y de todo cuanto hay en ellos, y que siempre mantiene la verdad.

El Señor hace justicia a los oprimidos, da de comer a los hambrientos y pone en libertad a los cautivos.

El Señor da vista a los ciegos, el Señor sostiene a los agobiados, el Señor ama a los justos.

El Señor protege al extranjero y sostiene al huérfano y a la viuda, pero frustra los planes de los impíos.

¡Oh Sión, que el Señor reine para siempre! ¡Que tu Dios reine por todas las generaciones! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor !

Salmo 146

Salmo de Ayer

Hacia ti dirijo la mirada, hacia ti, cuyo trono está en el cielo.

Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo, como dirige la esclava la mirada hacia la mano de su ama, así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios, hasta que nos muestre compasión.

Compadécenos, Señor , compadécenos, ¡ya estamos hartos de que nos desprecien!

Ya son muchas las burlas que hemos sufrido; muchos son los insultos de los altivos, y mucho el menosprecio de los orgullosos.

Salmo 123

Salmo de Anteayer

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte —que lo repita ahora Israel—,

si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando todo el mundo se levantó contra nosotros,

nos habrían tragado vivos al encenderse su furor contra nosotros;

nos habrían inundado las aguas, el torrente nos habría arrastrado,

¡nos habrían arrastrado las aguas turbulentas!

Bendito sea el Señor , que no dejó que nos despedazaran con sus dientes.

Como las aves, hemos escapado de la trampa del cazador; ¡la trampa se rompió, y nosotros escapamos!

Nuestra ayuda está en el nombre del Señor , creador del cielo y de la tierra.

Salmo 124