Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

Alaba, alma mía, al Señor ; alabe todo mi ser su santo nombre.

Alaba, alma mía, al Señor , y no olvides ninguno de sus beneficios.

Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias;

él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión;

él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas.

El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos.

Dio a conocer sus caminos a Moisés; reveló sus obras al pueblo de Israel.

El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor.

No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente.

No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades.

Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra.

Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente.

Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos.

Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro.

El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo:

sacudida por el viento, desaparece sin dejar rastro alguno.

Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos,

con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra.

El Señor ha establecido su trono en el cielo; su reinado domina sobre todos.

Alaben al Señor , ustedes sus ángeles, paladines que ejecutan su palabra y obedecen su mandato.

Alaben al Señor , todos sus ejércitos, siervos suyos que cumplen su voluntad.

Alaben al Señor , todas sus obras en todos los ámbitos de su dominio. ¡Alaba, alma mía, al Señor !

Salmo 103

Salmo de Ayer

Los cimientos de la ciudad de Dios están en el santo monte.

El Señor ama las entradas de Sión más que a todas las moradas de Jacob.

De ti, ciudad de Dios, se dicen cosas gloriosas: Selah

«Entre los que me reconocen puedo contar a Rahab y a Babilonia, a Filistea y a Tiro, lo mismo que a Cus. Se dice: “Este nació en Sión”».

De Sión se dirá, en efecto: «Este y aquel nacieron en ella. El Altísimo mismo la ha establecido».

El Señor anotará en el registro de los pueblos: «Este nació en Sión». Selah

Y mientras cantan y bailan, dicen: «En ti se hallan todos mis orígenes».

Salmo 87

Salmo de Anteayer

En mi corazón se agita un bello tema mientras recito mis versos ante el rey; mi lengua es como pluma de hábil escritor.

Tú eres el más apuesto de los hombres; tus labios son fuente de elocuencia, ya que Dios te ha bendecido para siempre.

¡Con esplendor y majestad, cíñete la espada, oh valiente!

Con majestad, cabalga victorioso en nombre de la verdad, la humildad y la justicia; que tu diestra realice gloriosas hazañas.

Que tus agudas flechas atraviesen el corazón de los enemigos del rey, y que caigan las naciones a tus pies.

Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; el cetro de tu reino es un cetro de justicia.

Tú amas la justicia y odias la maldad; por eso Dios te escogió a ti y no a tus compañeros, ¡tu Dios te ungió con perfume de alegría!

Aroma de mirra, áloe y canela exhalan todas tus vestiduras; desde los palacios adornados con marfil te alegra la música de cuerdas.

Entre tus damas de honor se cuentan princesas; a tu derecha se halla la novia real luciendo el oro más refinado.

Escucha, hija, fíjate bien y presta atención: Olvídate de tu pueblo y de tu familia.

El rey está cautivado por tu hermosura; él es tu señor: inclínate ante él.

La gente de Tiro vendrá con presentes; los ricos del pueblo buscarán tu favor.

La princesa es todo esplendor, luciendo en su alcoba brocados de oro.

Vestida de finos bordados es conducida ante el rey, seguida por sus damas de compañía.

Con alegría y regocijo son conducidas al interior del palacio real.

Tus hijos ocuparán el trono de tus ancestros; los pondrás por príncipes en toda la tierra.

Haré que tu nombre se recuerde por todas las generaciones; por eso las naciones te alabarán eternamente y para siempre.

Salmo 45