Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
En tu fuerza, Señor , se regocija el rey; ¡cuánto se alegra en tus victorias!
Le has concedido lo que su corazón desea; no le has negado lo que sus labios piden. Selah
Has salido a su encuentro con ricas bendiciones; lo has coronado con diadema de oro fino.
Te pidió vida, se la concediste: una vida larga y duradera.
Por tus victorias se acrecentó su gloria; lo revestiste de honor y majestad.
Has hecho de él manantial de bendiciones; tu presencia lo ha llenado de alegría.
El rey confía en el Señor , en el gran amor del Altísimo; por eso jamás caerá.
Tu mano alcanzará a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
Cuando tú, Señor , te manifiestes, los convertirás en un horno encendido. En su ira los devorará el Señor ; ¡un fuego los consumirá!
Borrarás de la tierra a su simiente; de entre los mortales, a su posteridad.
Aunque tramen hacerte daño y maquinen perversidades, ¡no se saldrán con la suya!
Porque tú los harás retroceder cuando tenses tu arco contra ellos.
Enaltécete, Señor , con tu poder, y con salmos celebraremos tus proezas.
Salmo de Ayer
Escucha, Señor , mi oración; llegue a ti mi clamor.
No escondas de mí tu rostro cuando me encuentro angustiado. Inclina a mí tu oído; respóndeme pronto cuando te llame.
Pues mis días se desvanecen como el humo, los huesos me arden como brasas.
Mi corazón decae y se marchita como la hierba; ¡hasta he perdido el apetito!
Por causa de mis fuertes gemidos se me pueden contar los huesos.
Parezco una lechuza del desierto; soy como un búho entre las ruinas.
No logro conciliar el sueño; parezco ave solitaria sobre el tejado.
A todas horas me ofenden mis enemigos, y hasta usan mi nombre para maldecir.
Las cenizas son todo mi alimento; mis lágrimas se mezclan con mi bebida.
¡Por tu enojo, por tu indignación, me levantaste para luego arrojarme!
Mis días son como sombras nocturnas; me voy marchitando como la hierba.
Pero tú, Señor , reinas eternamente; tu nombre perdura por todas las generaciones.
Te levantarás y tendrás piedad de Sión, pues ya es tiempo de que la compadezcas. ¡Ha llegado el momento señalado!
Tus siervos sienten cariño por sus ruinas; los mueven a compasión sus escombros.
Las naciones temerán el nombre del Señor ; todos los reyes de la tierra reconocerán su majestad.
Porque el Señor reconstruirá a Sión, y se manifestará en su esplendor.
Atenderá a la oración de los desamparados, y no desdeñará sus ruegos.
Que se escriba esto para las generaciones futuras, y que el pueblo que será creado alabe al Señor.
Miró el Señor desde su altísimo santuario; contempló la tierra desde el cielo,
para oír los lamentos de los cautivos y liberar a los condenados a muerte;
para proclamar en Sión el nombre del Señor y anunciar en Jerusalén su alabanza,
cuando todos los pueblos y los reinos se reúnan para adorar al Señor.
En el curso de mi vida acabó Dios con mis fuerzas; me redujo los días.
Por eso dije: «No me lleves, Dios mío, a la mitad de mi vida; tú permaneces por todas las generaciones.
En el principio tú afirmaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.
Ellos perecerán, pero tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como un vestido. Y como ropa los cambiarás, y los dejarás de lado.
Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tienen fin.
Los hijos de tus siervos se establecerán, y sus descendientes habitarán en tu presencia».
Salmo de Anteayer
Te exaltaré, mi Dios y Rey; por siempre bendeciré tu nombre.
Todos los días te bendeciré; por siempre alabaré tu nombre.
Grande es el Señor , y digno de toda alabanza; su grandeza es insondable.
Cada generación celebrará tus obras y proclamará tus proezas.
Se hablará del esplendor de tu gloria y majestad, y yo meditaré en tus obras maravillosas.
Se hablará del poder de tus portentos, y yo anunciaré la grandeza de tus obras.
Se proclamará la memoria de tu inmensa bondad, y se cantará con júbilo tu victoria.
El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor.
El Señor es bueno con todos; él se compadece de toda su creación.
Que te alaben, Señor , todas tus obras; que te bendigan tus fieles.
Que hablen de la gloria de tu reino; que proclamen tus proezas,
para que todo el mundo conozca tus proezas y la gloria y esplendor de tu reino.
Tu reino es un reino eterno; tu dominio permanece por todas las edades. Fiel es el Señor a su palabra y bondadoso en todas sus obras.
El Señor levanta a los caídos y sostiene a los agobiados.
Los ojos de todos se posan en ti, y a su tiempo les das su alimento.
Abres la mano y sacias con tus favores a todo ser viviente.
El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.
El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.
Cumple los deseos de quienes le temen; atiende a su clamor y los salva.
El Señor cuida a todos los que lo aman, pero aniquilará a todos los impíos.
¡Prorrumpa mi boca en alabanzas al Señor ! ¡Alabe todo el mundo su santo nombre, por siempre y para siempre!