Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Escucha, Señor , mi oración; atiende a mi súplica. Por tu fidelidad y tu justicia, respóndeme.
No lleves a juicio a tu siervo, pues ante ti nadie puede alegar inocencia.
El enemigo atenta contra mi vida: quiere hacerme morder el polvo. Me obliga a vivir en las tinieblas, como los que murieron hace tiempo.
Ya no me queda aliento; dentro de mí siento paralizado el corazón.
Traigo a la memoria los tiempos de antaño: medito en todas tus proezas, considero las obras de tus manos.
Hacia ti extiendo las manos; me haces falta, como el agua a la tierra seca. Selah
Respóndeme pronto, Señor , que el aliento se me escapa. No escondas de mí tu rostro, o seré como los que bajan a la fosa.
Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.
Señor , líbrame de mis enemigos, porque en ti busco refugio.
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos.
Por tu nombre, Señor , dame vida; por tu justicia, sácame de este aprieto.
Por tu gran amor, destruye a mis enemigos; acaba con todos mis adversarios. ¡Yo soy tu siervo!
Salmo de Ayer
La gloria, Señor , no es para nosotros; no es para nosotros, sino para tu nombre, por causa de tu amor y tu verdad.
¿Por qué tienen que decirnos las naciones: «¿Dónde está su Dios?»?
Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca.
Pero sus ídolos son de oro y plata, producto de manos humanas.
Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver;
tienen oídos, pero no pueden oír; nariz, pero no pueden oler;
tienen manos, pero no pueden palpar; pies, pero no pueden andar; ¡ni un solo sonido emite su garganta!
Semejantes a ellos son sus hacedores, y todos los que confían en ellos.
Pueblo de Israel, confía en el Señor ; él es tu ayuda y tu escudo.
Descendientes de Aarón, confíen en el Señor ; él es su ayuda y su escudo.
Los que temen al Señor , confíen en él; él es su ayuda y su escudo.
El Señor nos recuerda y nos bendice: bendice al pueblo de Israel, bendice a los descendientes de Aarón,
bendice a los que temen al Señor , bendice a grandes y pequeños.
Que el Señor multiplique la descendencia de ustedes y de sus hijos.
Que reciban bendiciones del Señor , creador del cielo y de la tierra.
Los cielos le pertenecen al Señor , pero a la humanidad le ha dado la tierra.
Los muertos no alaban al Señor , ninguno de los que bajan al silencio.
Somos nosotros los que alabamos al Señor desde ahora y para siempre. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor !
Salmo de Anteayer
El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce;
me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre.
Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta.
Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar.
La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre.