Salmo del Día
Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.
Salmo de Hoy
Te exaltaré, Señor , porque me levantaste, porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí.
Señor mi Dios, te pedí ayuda y me sanaste.
Tú, Señor , me sacaste del sepulcro; me hiciste revivir de entre los muertos.
Canten al Señor , ustedes sus fieles; alaben su santo nombre.
Porque solo un instante dura su enojo, pero toda una vida su bondad. Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría.
Cuando me sentí seguro, exclamé: «Jamás seré conmovido».
Tú, Señor , en tu buena voluntad, me afirmaste en elevado baluarte; pero escondiste tu rostro, y yo quedé confundido.
A ti clamo, Señor Soberano; a ti me vuelvo suplicante.
¿Qué ganas tú con que yo muera, con que descienda yo al sepulcro? ¿Acaso el polvo te alabará o proclamará tu verdad?
Oye, Señor ; compadécete de mí. ¡Sé tú, Señor , mi ayuda!
Convertiste mi lamento en danza; me quitaste la ropa de luto y me vestiste de fiesta,
para que te cante y te glorifique, y no me quede callado. ¡ Señor mi Dios, siempre te daré gracias!
Salmo de Ayer
¡El Señor es rey! ¡Regocíjese la tierra! ¡Alégrense las costas más remotas!
Oscuros nubarrones lo rodean; la rectitud y la justicia son la base de su trono.
El fuego va delante de él y consume a los adversarios que lo rodean.
Sus relámpagos iluminan el mundo; al verlos, la tierra se estremece.
Ante el Señor , dueño de toda la tierra, las montañas se derriten como cera.
Los cielos proclaman su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria.
Sean avergonzados todos los idólatras, los que se jactan de sus ídolos inútiles. ¡Póstrense ante él todos los dioses!
Señor , por causa de tus juicios Sión escucha esto y se alegra, y las ciudades de Judá se regocijan.
Porque tú eres el Señor Altísimo, por encima de toda la tierra. ¡Tú estás muy por encima de todos los dioses!
El Señor ama a los que odian el mal; él protege la vida de sus fieles, y los libra de manos de los impíos.
La luz se esparce sobre los justos, y la alegría sobre los rectos de corazón.
Alégrense en el Señor , ustedes los justos, y alaben su santo nombre.
Salmo de Anteayer
Dice el necio en su corazón: «No hay Dios». Están corrompidos, sus obras son detestables; ¡no hay uno solo que haga lo bueno!
Desde el cielo el Señor contempla a los mortales, para ver si hay alguien que sea sensato y busque a Dios.
Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!
¿Acaso no entienden todos los que hacen lo malo, los que devoran a mi pueblo como si fuera pan? ¡Jamás invocan al Señor !
Allí los tienen, sobrecogidos de miedo, pero Dios está con los que son justos.
Ustedes frustran los planes de los pobres, pero el Señor los protege.
¡Quiera Dios que de Sión venga la salvación de Israel! Cuando el Señor restaure a su pueblo, ¡Jacob se regocijará, Israel se alegrará!