Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

En ti, Señor , busco refugio; jamás permitas que me avergüencen; en tu justicia, líbrame.

Inclina a mí tu oído, y acude pronto a socorrerme. Sé tú mi roca protectora, la fortaleza de mi salvación.

Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre.

Líbrame de la trampa que me han tendido, porque tú eres mi refugio.

En tus manos encomiendo mi espíritu; líbrame, Señor , Dios de la verdad.

Odio a los que veneran ídolos vanos; yo, por mi parte, confío en ti, Señor.

Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma.

No me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso.

Tenme compasión, Señor , que estoy angustiado; el dolor está acabando con mis ojos, con mi alma, ¡con mi cuerpo!

La vida se me va en angustias, y los años en lamentos; la tristeza está acabando con mis fuerzas, y mis huesos se van debilitando.

Por causa de todos mis enemigos, soy el hazmerreír de mis vecinos; soy un espanto para mis amigos; de mí huyen los que me encuentran en la calle.

Me han olvidado, como si hubiera muerto; soy como una vasija hecha pedazos.

Son muchos a los que oigo cuchichear: «Hay terror por todas partes». Se han confabulado contra mí, y traman quitarme la vida.

Pero yo, Señor , en ti confío, y digo: «Tú eres mi Dios».

Mi vida entera está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores.

Que irradie tu faz sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame.

Señor , no permitas que me avergüencen, porque a ti he clamado. Que sean avergonzados los malvados, y acallados en el sepulcro.

Que sean silenciados sus labios mentirosos, porque hablan contra los justos con orgullo, desdén e insolencia.

Cuán grande es tu bondad, que atesoras para los que te temen, y que a la vista de la gente derramas sobre los que en ti se refugian.

Al amparo de tu presencia los proteges de las intrigas humanas; en tu morada los resguardas de las lenguas contenciosas.

Bendito sea el Señor , pues mostró su gran amor por mí cuando me hallaba en una ciudad sitiada.

En mi confusión llegué a decir: «¡He sido arrojado de tu presencia!» Pero tú oíste mi voz suplicante cuando te pedí que me ayudaras.

Amen al Señor , todos sus fieles; él protege a los dignos de confianza, pero a los orgullosos les da su merecido.

Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el Señor esperan.

Salmo 31

Salmo de Ayer

Den gracias al Señor , porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.

Que proclame el pueblo de Israel: «Su gran amor perdura para siempre».

Que proclamen los descendientes de Aarón: «Su gran amor perdura para siempre».

Que proclamen los que temen al Señor : «Su gran amor perdura para siempre».

Desde mi angustia clamé al Señor , y él respondió dándome libertad.

El Señor está conmigo, y no tengo miedo; ¿qué me puede hacer un simple mortal?

El Señor está conmigo, él es mi ayuda; ¡ya veré por los suelos a los que me odian!

Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.

Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos.

Todas las naciones me rodearon, pero en el nombre del Señor las aniquilé.

Me rodearon por completo, pero en el nombre del Señor las aniquilé.

Me rodearon como avispas, pero se consumieron como zarzas en el fuego. ¡En el nombre del Señor las aniquilé!

Me empujaron con violencia para que cayera, pero el Señor me ayudó.

El Señor es mi fuerza y mi canto; ¡él es mi salvación!

Gritos de júbilo y victoria resuenan en las casas de los justos: «¡La diestra del Señor realiza proezas!

¡La diestra del Señor es exaltada! ¡La diestra del Señor realiza proezas!»

No he de morir; he de vivir para proclamar las maravillas del Señor.

El Señor me ha castigado con dureza, pero no me ha entregado a la muerte.

Ábranme las puertas de la justicia para que entre yo a dar gracias al Señor.

Son las puertas del Señor , por las que entran los justos.

¡Te daré gracias porque me respondiste, porque eres mi salvación!

La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular.

Esto ha sido obra del Señor , y nos deja maravillados.

Este es el día en que el Señor actuó; regocijémonos y alegrémonos en él.

Señor , ¡danos la salvación! Señor , ¡concédenos la victoria!

Bendito el que viene en el nombre del Señor . Desde la casa del Señor los bendecimos.

El Señor es Dios y nos ilumina. Únanse a la procesión portando ramas en la mano hasta los cuernos del altar.

Tú eres mi Dios, por eso te doy gracias; tú eres mi Dios, por eso te exalto.

Den gracias al Señor , porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.

Salmo 118

Salmo de Anteayer

Alaba, alma mía, al Señor ; alabe todo mi ser su santo nombre.

Alaba, alma mía, al Señor , y no olvides ninguno de sus beneficios.

Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias;

él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión;

él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas.

El Señor hace justicia y defiende a todos los oprimidos.

Dio a conocer sus caminos a Moisés; reveló sus obras al pueblo de Israel.

El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor.

No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente.

No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades.

Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra.

Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente.

Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos.

Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro.

El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo:

sacudida por el viento, desaparece sin dejar rastro alguno.

Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos,

con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra.

El Señor ha establecido su trono en el cielo; su reinado domina sobre todos.

Alaben al Señor , ustedes sus ángeles, paladines que ejecutan su palabra y obedecen su mandato.

Alaben al Señor , todos sus ejércitos, siervos suyos que cumplen su voluntad.

Alaben al Señor , todas sus obras en todos los ámbitos de su dominio. ¡Alaba, alma mía, al Señor !

Salmo 103