Salmo del Día

Un Salmo bíblico diario para inspirar y mejorar tu día.

Salmo de Hoy

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién podrá amedrentarme?

Cuando los malvados avanzan contra mí para devorar mis carnes, cuando mis enemigos y adversarios me atacan, son ellos los que tropiezan y caen.

Aun cuando un ejército me asedie, no temerá mi corazón; aun cuando una guerra estalle contra mí, yo mantendré la confianza.

Una sola cosa le pido al Señor , y es lo único que persigo: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y recrearme en su templo.

Porque en el día de la aflicción él me resguardará en su morada; al amparo de su tabernáculo me protegerá, y me pondrá en alto, sobre una roca.

Me hará prevalecer frente a los enemigos que me rodean; en su templo ofreceré sacrificios de alabanza y cantaré salmos al Señor .

Oye, Señor , mi voz cuando a ti clamo; compadécete de mí y respóndeme.

El corazón me dice: «¡Busca su rostro!» Y yo, Señor , tu rostro busco.

No te escondas de mí; no rechaces, en tu enojo, a este siervo tuyo, porque tú has sido mi ayuda. No me desampares ni me abandones, Dios de mi salvación.

Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá en sus brazos.

Guíame, Señor , por tu camino; dirígeme por la senda de rectitud, por causa de los que me acechan.

No me entregues al capricho de mis adversarios, pues contra mí se levantan falsos testigos que respiran violencia.

Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del Señor en esta tierra de los vivientes.

Pon tu esperanza en el Señor ; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor !

Salmo 27

Salmo de Ayer

Dios preside el consejo celestial; entre los dioses dicta sentencia:

«¿Hasta cuándo defenderán la injusticia y favorecerán a los impíos? Selah

Defiendan la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido háganles justicia.

Salven al menesteroso y al necesitado; líbrenlos de la mano de los impíos.

»Ellos no saben nada, no entienden nada. Deambulan en la oscuridad; se estremecen todos los cimientos de la tierra.

»Yo les he dicho: “Ustedes son dioses; todos ustedes son hijos del Altísimo”.

Pero morirán como cualquier mortal; caerán como cualquier otro gobernante».

Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra, pues tuyas son todas las naciones.

Salmo 82

Salmo de Anteayer

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor ! Dichoso el que teme al Señor , el que halla gran deleite en sus mandamientos.

Sus hijos dominarán el país; la descendencia de los justos será bendecida.

En su casa habrá abundantes riquezas, y para siempre permanecerá su justicia.

Para los justos la luz brilla en las tinieblas. ¡Dios es clemente, compasivo y justo!

Bien le va al que presta con generosidad, y maneja sus negocios con justicia.

El justo será siempre recordado; ciertamente nunca fracasará.

No temerá recibir malas noticias; su corazón estará firme, confiado en el Señor.

Su corazón estará seguro, no tendrá temor, y al final verá derrotados a sus adversarios.

Reparte sus bienes entre los pobres; su justicia permanece para siempre; su poder será gloriosamente exaltado.

El malvado verá esto, y se irritará; rechinando los dientes se irá desvaneciendo. ¡La ambición de los impíos será destruida!

Salmo 112